El diario El País es de hoy (por ayer) incluye un interesante reportaje titulado MUCHO TÍTULO Y POCAS LETRAS que ratifica una percepción personal: que muchos licenciados universitarios escriben hoy peor de cómo lo hacían los alumnos de nueve años de hace décadas en su examen de ingreso al bachillerato, cuando dos faltas de ortografía o tres de puntuación acarreaban el suspenso.
Se dice tanto en el reportaje que lo mejor es leerlo, en vez de comentarlo, pero sí destacaré la reflexión de una responsable de seleccionar aspirantes a disfrutar de una beca de posgrado: “Hay licenciados que tienen dificultades para ordenar una frase con su sujeto, verbo y complementos”.
ElConsejo Territorial del PSOE ha adoptado hoy una incompresible decisión que, como militante disciplinado, se acata aunque no se comparta por entenderla errónea: nuestros grupos parlamentarios y municipales en las diferentes Comunidades Autónomas y ayuntamientos apoyarán para 2009 no sólo los presupuestos en los casos en los que se esté de acuerdo con su contenido, sino todos. También los que se consideren contrarios al interés general de cada localidad o región.
El secretario general y presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, lo ha expresado claramente: “Por interés de país, por interés de España hemos tomado hoy una decisión: el PSOE, allí donde está en la oposición, en CCAA y ayuntamientos, facilitará que los presupuestos se aprueben. No vamos a presentar enmiendas a la totalidad ni vamos a votar que no a los presupuestos”. Zapatero, sabedor de la relevancia de la decisión, ha insistido: “Por eso hoy ya saben, todos los gobiernos de España, que no son del PSOE, de CCAA y Ayuntamientos, que van a poder sacar adelante sus presupuestos con la colaboración del PSOE”.
El presidente ha añadido: “Facilitaremos la aprobación de todos los presupuestos, para que todo el sector público y todos los gobiernos, tengan la máxima capacidad, eficacia, agilidad, tranquilidad y toda la sociedad y los agentes económicos tengan la seguridad de que por el interés partidistas no se va a paralizar nada en este país. Creemos que es el momento de que el interés colectivo, el interés de la economía, el interés de las empresas, esté por encima de cualquier otro interés”...
Es esa una explicación —la del “interés de España”— que no se sostiene, porque el interés de cada uno de los pueblos de España es que los presupuestos sean acordes con sus necesidades —y con nuestro ideario, añadiría un socialista—. Equivoca al presidente el hipotético asesor que haya podido asegurarle que la población española apoyará esta decisión por entender que así se demuestra la responsabilidad del partido en el Gobierno y el contraste con lo que el PP hará en apenas unos días: porque no es responsable apoyar aquellas medidas que se llevan denunciando desde hace meses. Los virajes no dan votos: los quitan.
También lo imagina nuestro secretario general, quien ha cerrado su declaración refiriéndose a esa cuestión: “Por eso esta decisión, que los compañeros han respaldado de manera unánime, por eso me siento muy orgulloso, saben que no es fácil estar en la oposición y renunciar a hacer una enmienda a la totalidad o votar no a los presupuestos. Hay que sentir mucho tu país y tener la sensibilidad del momento que se vive. Por ello quiero agradecer a todos los compañeros su posición”.
Lo que no soy es capaz de imaginar qué pensará de esto Carlos Fabra, quien por primera vez en muchos años contará con el voto favorable del PSOE para sus desmanes... Quizás que no hemos vuelto locos.
Algunas compañías telefónicas usan un método para la captación de clientes que no deja de sorprenderme: el telemarketing directo, mediante el cual un/a trabajador/a (casi siempre de una empresa subcontratada) se pone en contacto telefónico contigo (casi siempre en un momento inconveniente para quien recibe la llamada: hora de la comida o de la hipotética siesta, últimas horas de la tarde u hora de la cena; cuando puedes estar en casa...) e intenta que contrates un servicio sin ni siquiera saber con quién estás hablando.
Pese a que yo nunca picaré este anzuelo, el manual de estilo de alguna de estas empresas subcontratadas habla maravillas sobre un estilo de venta muy estudiado: “Una llamada telefónica que persiga un objetivo bien definido puede considerarse, en un principio, un método algo "frío". Sin embargo, está demostrado que el efecto que produce sobre el interlocutor es muy distinto, pues éste se siente atendido por la compañía emisora y se forma una buena imagen de la misma”.
Debe ser algo parecido lo que le han contado (para malpagarla por realizar un trabajo infame) a la inidentificada muchacha que me ha telefoneado esta tarde en nombre (supuestamente, claro) de Tele 2, a quien le he explicado que era la tercera vez que me telefoneaban durante esta semana en nombre de la misma empresa de telefonía y que si podía hacer el favor de apuntar en su ordenador, para que quedara constancia escrita, que si algún día quiero contratar con Tele 2 seré yo mismo quien les llame, entre otras cosas porque será el único modo en que pueda saber que estoy hablando con Tele 2 y no con cualquier posible estafador que sólo pretende conseguir mis datos personales tipo dirección, cuenta bancaria, etc.
La respuesta de la que hasta entonces aparentaba ser una melosa comercial con un simpático acento bonaerense, ha sido: “¿Sabe usted la de veces que tengo que lidiar con gente como usted? La verdad es que son ustedes unos pelotudos”. Y va y cuelga...
El Gobierno, como sin duda cree su obligación, ha salido en defensa de la policía con motivo de la sanción que la Unión Europea de Fútbol Asociación (UEFA) —organismo encargado de la organización de las competiciones futbolísticas europeas— ha impuesto al Atlético de Madrid. Para quien no siga la actualidad futbolera, cabe señalar que hace dos semanas se produjeron unos incidentes, justo antes del partido Atlético–Olympique de Marsella, que incluyeron un duro enfrentamiento entre la policía española y los aficionados marselleses desplazados a Madrid, saldado con varios heridos de una y otra parte.
La UEFA ha culpado al Atlético de Madrid por dichos incidentes —y ha decidido cerrar el estadio Vicente Calderón por un mínimo de dos partidos— pese a afirmar que la culpa fue de la policía, sobre la que el club madrileño no tiene autoridad. De hecho, el propio director de comunicación de la UEFA, William Gaillard, aseguró que los enfrentamientos“fueron provocados por la policía española sin ninguna razón”. Y dijo aún más: “Hemos tenido anteriormente problemas con la policía española, hemos hablado con las autoridades españolas, también les hemos escrito. Si se recuerda, hubo problemas hace dos temporadas en Sevilla con hinchas del Tottenham que fueron golpeados violentamente, incluyendo a personas discapacitadas”.
La acusación es grave y a tener en cuenta, porque no proviene de un grupo de ultras que ejerciten la violencia en el fútbol, sino de sesudos burócratas de ámbito comunitario acostumbrados a hacer uso, con gastos pagados, de mesa y mantel...
La policía española, sobre la que después me referiré en lo tocante a su presencia en los campos de fútbol, contestó rápidamente para asegurar que la “actuación de los agentes fue en todo momento correcta y proporcionada, y estuvo ajustada a la respuesta necesaria ante el violento comportamiento de los seguidores franceses”. Porque los aficionados marselleses, que en su mayoría accedieron borrachos al estadio Vicente Calderón, se emplearon a fondo y, entre otras cosas, lanzaron sobre los policías una gran cantidad de sillas de plástico que arrancaron de las gradas. Las imágenes dejan claro que los problemas empezaron cuando la policía quiso retirar una pancarta considerada violenta y los marselleses se negaron a ello e iniciaron la batalla campal.
En ese sentido, la Confederación Española de la Policía (CEP) ha hecho público un comunicado en el que advierte a la UEFA de que si quiere acabar realmente con la violencia, “debería dejar de comportarse irresponsablemente y velar porque determinados seguidores no ingieran bebidas alcohólicas, que es la causa principal de los incidentes”. Es esta una explicación que no se sostiene, porque ¿cómo puede obligar la UEFA a que la gente no beba en la calle? Otra cosa es que no puedan entrar borrachos al estadio... Aunque no es peor que la afirmación del Secretario de la Unión Federal de la Policía (UFP), un tal Alfredo Perdiguero, quien ha pedido a los responsables de la UEFA “que se pongan gafas y no beban antes de hacer estas afirmaciones, que lo único que hacen es asquear a unos dignos trabajadores como son los miembros de la Policía”.
Así las cosas, el ministro del interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, fue el primer miembro del Gobierno en referirse al asunto, para decir que le enviará “los vídeos a este señor —William Gaillard— para que vea lo que pasó realmente en el estadio. Vea a unos aficionados sacando las sillas, tirándoselas a la policía. En algunos casos con éxito, porque un policía fue al hospital”. Luego habló el ministro de Industria, Miguel Sebastián, reconocido atlético, quien dijo apoyar a su equipoante este “atraco tremendamente injusto” y añadió: “Creo que el Atlético de Madrid no se merece esto y quiero que sepan todos los seguidores del Atlético que tienen todo mi apoyo, a muerte” —lenguaje muy futbolero el suyo, sin duda—. También se manifestóla ministra de Educación, Política Social y Deporte, Mercedes Cabrera, de forma más comedida: “Estamos trabajando dentro de lo que siempre ha sido la política del Ministerio, que se plasmó en la aprobación de la Ley contra la violencia en el deporte, que es luchar para un deporte, no sólo limpio, sino como disfrute y no como campo de batalla”. Y no podía faltar la versión de la delegada del Gobierno en Madrid, Soledad Mestre, quien presentó un informe que exime de responsabilidad al club en el que hace saber “que la policía tuvo una correctísima actuación y la seguridad privada del Atlético no tuvo ninguna intervención”.
El remate lo dio el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, en respuesta a los periodistas que cubrían la sesión de control en el Congreso de los Diputados. “¿Está usted con el Atlético?”, le preguntaron. “Claro, y con la Policía”, contestó el presidente.
Tan contundente presión política generalizada sobre la UEFA parece haber servido, al menos, para que la sanción al Atlético quede en suspenso... Porque representantes de distintos partidos también se han pronunciado. Así, el portavoz de Deportes del PP en el Congreso, Francisco Antonio González, respaldó a unos agentes que actuaron “escrupulosamente” con unos “salvajes” a los que “había que reducir” para que el resto del público pudiera seguir el partido, mientras el coordinador general de IU, Gaspar Llamazares, valoró como “desmesurada” la decisión de la UEFA y el diputado de ERC Joan Tardà criticó que pagasen “justos por pecadores”, sin señalar quienes eran los pecadores...
Porque ahí está la clave: ¿quiénes son los pecadores? En principio, por supuesto, los aficionados violentos que acuden a los estadios a montar follón y a sacar lo peor de sí mismos... Pero no sólo ellos... Son demasiados años, y demasiados partidos de fútbol seguidos en directo como para no conocer cómo actúan las Unidades de Intervención Policial (UIP) del Cuerpo Nacional de Policía. Los conocidos como “antidisturbios”.
Cualquiera que haya participado en una manifestación o haya celebrado un éxito deportivo en Madrid (Cibeles o Neptuno...) sabe que nuestros antidisturbios suelen ser fuertes con los débiles y débiles con los fuertes: aguantan con estoicismo los insultos de los violentos durante un tiempo, hasta que quien está al mando ordena cargar y empieza la masacre: los violentos, que son violentos pero no tontos, se marchan de la escena, mientras los antidisturbios se dedican a romper cabezas de gente que, simplemente, pasaba por allí. Algún recuerdo llevo en la espalda de lo que digo, que a mí no me lo han contado...
En el caso concreto del partido Atlético–Marsella, un periodista escribe: “Ante la impávida mirada de los miles y miles de aficionados del Atlético que rodeaban la escena, los hinchas del Marsella no dejaron de responder de forma violenta, del mismo modo que lo hizo la policía, por cierto, golpeándoles con sus palos y provocando lesiones importantes en algunos aficionados. Uno de ellos mostraba desesperadamente a uno de los uniformados cómo le habían abierto una brecha en la cabeza”.
Es por todo lo anterior que pienso que mal haría nuestro Gobierno si se limitara a cerrar filas con nuestras fuerzas de seguridad por el mero hecho de ser quien en este momento las dirige. Porque, por supuesto, la mayor parte de los miembros del Cuerpo Nacional de Policía —comisarios, inspectores, subinspectores, números...— hacen bien su trabajo. Pero no es el caso de los antidisturbios, que además suelen desplazarse ex profeso desde otras localidades y salen ya de su destacamento con las ideas bien claras: dar palos. Y no es nada nuevo...
...Hoy venía en el diario, el careto del más alto, no lo había vuelto a ver desde aquel día; escapaba del asalto, al chalet de un millonario, y en la puerta le esperó la policía...
A diferencia de algún bloguero que sigo, yo no me creo la supuesta historia acerca de que la empresa que tiene la concesión publicitaria de las marquesinas de la EMT haya vetado el cartel de la película Diario de una ninfómana; tampoco me creo que Telemadrid se haya negado a incluir el spot publicitario del filme... Y no me lo creo, entre otras cosas, porque el mercado publicitario no está como para dejar escapar un cliente...
Sí observo que la artificiosa polémica, justo antes del estreno, ha hecho suficiente ruido: bastante más que si la productora del filme hubiera empapelado Madrid de carteles. Y lo ha hecho, además, gratuitamente.
Interpretación ésta que coincide con la que, según el astuto director —un tal Christian Molinadel que no he visto su única película anterior, “Rojo Sangre”—, le dieron en la Cadena COPE, donde parece ser que le dijeron que la campaña era “gratuitamente provocativa”. Según esta versión, los responsables de publicidad de la COPE argumentaron (y eso sí me lo creo) que la película “no entraba dentro de su target, por lo que se negaban a publicitarla”.
En todo caso, si ha habido o no veto lo comprobaremos en unos días, cuando el anuncio televisivo supuestamente prohibido en Telemadrid se emita con profusión en las restantes cadenas de televisión y cuando el cartel que no veremos en las marquesinas de la EMT lo veamos en el Metro. Por qué lo veremos, ¿no?
Buceando para saber más sobre el caso, leo que 20 Minutos ha hablado con el director de comunicación de la EMT, José Luis Molinero, quien dice que la asociación reguladora “Autocontrol de la Publicidad” estimó que el cartel no presentaba “ningún problema” si se especificaba “el público a quien va destinada la película” (por cierto: ¿para mayores de 13 años?; ¿para mayores de 18?). Es decir, que no hubo veto.
Creo más en que la productora —que si puede no gastar, no gasta—, en cuanto oyó la más mínima reticencia ante un mensaje que algunos podían considerar explícito (no para mí, que soy de los que necesita cosas más fuertes...), se dijo: hablaremos de “censura franquista” y a ver si cuela... Y ha colado.
Ha colado tanto que el vicealcalde de Madrid, Manuel Cobo, se ha visto obligado a dar unas explicaciones que, sin que sirva de precedente, apruebo: la productora no había firmado nada con CEMUSA (concesionaria de las marquesinas) ni con PUBLISISTEMAS (concesionaria de la publicidad en los autobuses), no había adelantado ningún dinero y no se había dado “ni un euro de señal o fianza, y no había ningún contrato para esta campaña a pesar de que, en teoría, empieza en cuatro días”. El portavoz municipal dio la clave: “Esta es una de las publicidades más baratas y con mejores efectos”. “Parece que con esta polémica les estamos haciendo la publicidad, cuando esos carteles se pueden poner sin problema”, remató el sin par Cobo.
Reconozco que al principio, cuando lo escuché en la SER, yo también me había tragado semejante cuento chino, pero se me abrieron los ojos en cuanto leí una frase del director sobre su supuesta preocupación ante el mensaje que sí le llega a los niños: “Si pasamos por diversos quioscos de la Comunidad de Madrid, podemos ver de qué manera los niños pueden tener acceso a material pornográfico”.
Creo llegado el momento de ofrecer mi opinión sobre la iniciativa tendente a aprovechar los blogs personales de los socialistas madrileños para articular un nuevo canal de comunicación conjunto que permita al mismo tiempo dar a conocer a la sociedad nuestras inquietudes, conocer lo que piensan otros compañeros y, sobre todo, trabajar por el objetivo común de que el próximo presidente de Madrid sea socialista.
Hablo, por supuesto, de la MADRISFERA SOCIALISTA, esa herramienta impulsada por la Comisión Ejecutiva Regional del PSM que nace con la intención de “llevar a Tomás Gómez a la Presidencia de la Comunidad de Madrid en 2011” y de la que, desde su inicio, forma parte ME SABE MAL gracias a la generosidad de sus responsables, quienes ya antes tuvieron la deferencia de incluir esta bitácora personal en el blog oficial del pasado Congreso del PSM-PSOE.
Así, no he precisado reclamar formar parte de la comunidad socialista en la red y ni siquiera sé si lo haría públicamente (sí defendería en el plano interno mis derechos como militante, si me viera vetado): ¿que un compañero quiere contar con mi ayuda? Se la doy; ¿que no la quiere? Pues no se la doy... En cualquier caso, yo seguiría, como hasta ahora, escribiendo en mi blog lo que en cada momento estime oportuno.
Pero sí es cierto que un agregador de este tipo permite que tus impresiones les lleguen a otros compañeros, lo cual facilita la comunicación política, por lo que a todos nos gusta estar dentro de él. De hecho, estoy seguro de que numerosos militantes del PSM, de aquí a 2011 (y no sólo aquellos que pretendan formar parte de las listas, no seamos malos...), abrirán sus propios blogs y se integrarán en un “Agregador de blogs socialistas de Madrid” para cuyo desarrollo trataré de compartir alguna idea:
—Sería bueno, como sucede con la Blogosfera Progresista, que se pudiera adscribir cada blog a una zona territorial de la Comunidad (Sierra Norte, Carretera de la Coruña, Corredor del Henares, Sur, Capital, etc.), para acceder rápidamente a ellos si nos interesa alguna información concreta. En mi caso, suelo complementar lo que leo en los medios con lo que cuentan mis compañeros sobre el terreno (lo he hecho con la peliaguda situación de Coslada), y dado que los blogs son personales y en sus títulos no tienen por qué definir su localización, es complicado saber por dónde se mueve cada uno.
—También estaría bien abrir el agregador de manera paulatina a simpatizantes (si no afiliados, próximos al partido) o miembros de colectivos de izquierda con actividad relevante en la red, previo aviso en la MADRISFERA de que dichos blogueros no son militantes: porque nuestros comentarios en esos blogs no pueden ser del estilo de los que haríamos en los de los compañeros, dado que los militantes damos por supuestas una serie de cuestiones internas que, si las leen quienes sólo simpatizan con nosotros, pueden volverse en contra de nuestro común interés colectivo.
—Por supuesto, los blogueros deben estar identificados, al menos ante los responsables de la MADRISFERA. No significa que quien prefiera conservar el anonimato no pueda tenerlo (es el caso de este blog, al menos mientras su titular sea sólo un militante de base), pero no sería serio leer las quejas de un supuesto militante de una agrupación sobre la nula actividad de su Ejecutiva y que, en realidad, no sea ni afiliado del partido y esté haciendo el trabajo sucio a quien sí lo es.
—No creo conveniente que deban agregarse blogs colectivos, vigentes o futuros, del tipo “SOMOS LOS MEJORES DE NUESTRA AGRUPACIÓN” o “APOYAMOS LA CANDIDATURA DE MANOLITO A LA ALCALDÍA DE NUESTRO PUEBLO”, porque contribuyen a sesgar la interpretación, de la sociedad y de los propios militantes, sobre la situación de la Federación. Si son muchos los que se consideran “los mejores” de su agrupación o los que apoyan a “Manolito”, cada uno es libre de decirlo a título individual, previa creación de su propio blog, que ya sumaremos los demás... No creo que un agregador oficial del PSM deba entrar en el juego de amplificar las palabras de“un numeroso grupo de militantes” que puede estar formado sólo por quien escribe y quien le dicta...
—Sería atractivo que sobre el propio portal de la Madrisfera quienes escribimos pudiéramos valorar los posts agregados por otros blogueros, de tal suerte que se realizara una clasificación quincenal o mensual de la que dedujéramos cuáles son los temas (Sanidad, Educación, Actos Públicos, Igualdad, Organización interna, etc.) que más nos interesan como colectivo. Del análisis de esos temas sacaríamos conclusiones, porque quizás lo que nos interesa a nosotros no está de actualidad o, simplemente, no es lo que interesa a la sociedad madrileña. Y es bueno saberlo.
—Por último, considero imprescindible aprender lo bueno de quienes ya han demostrado una trayectoria exitosa en la red, donde los socialistas catalanes se llevan la palma. En ese sentido (y sin que sirva de precedente), recomiendo leer una magnífica entradapublicada en el OBSERVATORI DE CIBERPOLÍTICA DE JOSELITO, sobre el tipo de ciberactivismo que pueden tolerar las organizaciones políticas, en la que se define la tipología de militantes que un dirigente puede querer tener cerca: “O bien escoge gente muy próxima, bastante dócil y que sepa que van a mantenerse dentro de la ortodoxia del partido, o bien escoge gente que tiene talento, credibilidad porqué (sic) es capaz de criticar lo que no le gusta a pesar de ser una propuesta de su propia organización”. La tercera opción también la señala Joselito al hablar de “personajes intermedios entre estos dos polos”.
En fin, que le deseo mucho éxito a la MADRISFERA SOCIALISTA y a los compañeros encargados de desarrollarla, porque su éxito será el de todos.
POSDATA: Mientras buscaba enlaces para este post, he advertido que la web del PSM no estaba operativa. Aunque no sea trascendente en época no electoral, y menos en domingo, estas cosas hay que cuidarlas...
El próximo viernes 17, los ultras de Alternativa Española se manifestarán ante la sede federal del PSOE en Ferraz gracias a la decisión del Tribunal Superior de Justicia de Madrid, que no ve ninguna ilegalidad en dicha concentración que, según los propios convocantes, se lleva a cabo “para manifestar nuestro rechazo a la pretensión del gobierno socialista de modificar, ampliando su alcance, la inicua ley del aborto, y para solicitar en cambio la derogación de todos los supuestos de despenalización del mismo. Esta concentración consistirá en la exhibición de pancartas, coreo de lemas, y lectura de un manifiesto, tras lo cual se disolverá”.
Por mi parte, pese a que el mismo Presidente de la Sala de lo Contencioso-Administrativo ha sido otras vecesjaleado por la izquierda, tengo claro que si una formación política de ultraizquierda solicitara manifestarse en la calle Añastro, ante la sede de la Conferencia Episcopal, a fin de reclamar el derecho al aborto libre, dicho Tribunal Superior de Justicia de Madrid no sería tan condescendiente. ¿Alguien se atreve a hacer la prueba?
Por si alguien duda de que el partido convocante sea ultra, aquí va, sin que sirva de precedente, el primer punto del Decálogo de Alternativa Española:
“Alternativa Española nace con el firme propósito de hacer discurrir su caminar político al servicio de las verdades eternas que surgen del reconocimiento expreso de la Ley de Dios, en la que buscará su inspiración permanente. Alternativa Española trabajará por la restauración del orden político y social en función del orden espiritual de referencia de nuestra civilización que es el occidental y cristiano, participando en la vida pública desde esa perspectiva”.
El caso es que, ante tamaña provocación, sólo cabe esperar que los/as compañeros/as que la tarde del viernes trabajen en Ferraz aguanten el tipo y no entren en las provocaciones de estos ultras, que las habrá.
Como estoy por la justicia y no por la caridad (y además no soy de los que pone la otra mejilla), no tengo por qué lamentar la muerte de semejante fanático, un auténtico peligro para la convivencia en nuestro continente cuya vida no me importaría si se tratase de un cincuentón prejubilado que se dedica a holgar junto al lago Constanza y a decir sandeces.
Tampoco celebro su muerte. Simplemente, asumo que a todos los europeos, y no sólo a los austríacos, nos vendrá bien que no esté en política un tipo capaz de defender (con éxito) su criminal ideología. Lo triste es que para ello él mismo haya necesitado su propia solución final, sobre todo porque quizás en otras ocasiones no tengamos esa fortuna...
Como imagino que los conspiranóicos dudarán de que un líder político pueda morir conduciendo su vehículo, yendo él solo y sin escolta, y verán detrás de su accidente la acción del Mossad (¿por qué no?) o similares, ilustro esta entrada con una fotografía del tal Jörg Haider, entonces aún con vida, a punto de subirse a su flamante Porsche.
Y es que estas cosas pasan por correr en la carretera...