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ME SABE MAL, el blog de @Franesco

RAYAN: EL PADRE DICE QUE IBAN A OCULTARLO

RAYAN: EL PADRE DICE QUE IBAN A OCULTARLO

Extrañamente, ha pasado bastante desapercibida la denuncia pública del padre del pequeño Rayan, fallecido a causa de una “terrorífica” negligencia reconocida, acerca de que la primera intención del cuadro médico del hospital Gregorio Marañón fue no asumir el error…

 

La transcripción de la entrevista telefónica de Tele 5 con Mohamed Mimouni, que publicó ayer El País, no deja lugar a la duda:

 

“No me informaron de que fuera un error. Ellos lo iban a ocultar. Me llamaron a las siete de la mañana diciéndome que el niño había empeorado mucho, que no respondía a la medicación y que no sabían por qué. Fue un familiar que vino cuando estaba yo con el niño muerto en los brazos el que me dijo que lo habían matado”.

 

La versión más extensa que ofrece El Mundo, tampoco:

 

“Así como te lo cuento me lo dijeron el domingo por la noche: que se estaba recuperando muy bien; luego, a las 07.00 de la mañana del día siguiente me llamaron a casa y me pidieron que fuera corriendo, que había un problema con un medicamento que no le hacía efecto al niño... Cuando colgué se me vino el mundo encima. Iba con un susto encima que no te puedes imaginar. No sabía ni lo que hacía. Eché a correr con lo puesto”.

 

“Tenía el hígado y la tripa hinchados, las dos piernitas moradas. Estaba muy amarillo y con los ojos muy abiertos, como intentando sobrevivir... Cómo iba a sobrevivir con lo que le metieron dentro”.

 

“Me contaron que le iban a hacer unas pruebas. Me sacaban de la sala y yo me metía dentro. Estuvieron ahí intentándolo, pero nada. Al final me dijeron que no le estaba haciendo efecto el medicamento que le habían puesto. Que lo sentían mucho. Pero que Rayan iba a morirse en cualquier momento

 .

“Hay que llegar a saber toda la verdad, los responsables. Porque lo de Rayan iban a ocultarlo. Como han ocultado lo de mi mujer”.

 

Fue un familiar que vino cuando estaba yo con el niño muerto en los brazos el que me dijo que lo habían matado. A mí no me informaron de que fuera un error... Ellos lo iban a ocultar”.

 

Desconozco si dicha intención inicial de ocultar lo sucedido es cierta y sólo cambió cuando el gerente del hospital se percató de que sería imposible, dado que se practicaría una autopsia de oficio tratándose de un bebé tan expuesto al control de la prensa por haber sido su madre la primera víctima de la gripe A y existir sospechas fundadas sobre el mal trato recibido también en su caso por la sanidad madrileña, pero entiendo que la opinión pública merece una explicación.

FINANCIACIÓN: TODOS FELICES, POR AHORA…

FINANCIACIÓN: TODOS FELICES, POR AHORA…

El nuevo sistema de financiación autonómica, que sale adelante sin ningún voto en contra (el PP se abstiene, pero más por enredar que por otra cosa...), permite que todo el mundo esté contento, por el momento.

 

Veremos cuánto tiempo pasa hasta que unos y otros nos percatemos de dónde está el fallo, porque siempre lo hay…

URGE QUITARLE LA SANIDAD A AGUIRRE

URGE QUITARLE LA SANIDAD A AGUIRRE

Como podrán reconocer no sólo los blogueros de izquierdas, sino hasta los más acérrimos votantes del PP madrileños, la contumacia con que Esperanza Aguirre ha extendido su ideario liberal ha tocado fondo en la Comunidad de Madrid en materia de Sanidad con las muertes consecutivas, en apenas dos semanas, de una joven deportista de 20 años que fue hasta cuatro veces a un hospital público para que la tratasen un cuadro de gripe A y su hija –cuyo nacimiento prematuro para salvarle la vida, que ironía fue decidido por la misma dirección médica que la ha matado–, a quien ayer le suministraron leche por vena en vez de a través de una sonda nasogástrica.

 

Es una actitud que debería obligar al parlamento de la nación a tramitar, por la vía de urgencia, la correspondiente Ley que deje claros los mecanismos que permitan quitar las competencias en Sanidad a una Comunidad Autónoma o a un Municipio –las entidades locales también tienen delegadas algunas competencias, sobre todo en cuestiones ambulatorias– que demuestre reiteradamente su falta de capacidad para sacarlas adelante.

 

Y es que no hablamos de que el credo totalitario –del sesgo que caracteriza a Aguirre o de cualquier otro– pueda provocar que en una Comunidad Autónoma española alguien no se eduque en su idioma materno, ni que tenga que estudiar Educación para la Ciudadanía en inglés, o no practique deporte porque escaseen los monitores cualificados o no se bañe en verano por falta de piscinas públicas y baratas: es que la “Ley de la selva”, cuando hablamos de Sanidad, implica que te mueres…

 

No creo que ni siquiera el PP pudiera negarse a votar a favor de una Ley de ese tenor, bien articulada y dejando claros los casos que motivarían la recuperación de las transferencias, porque lo de morirte porque un dirigente político pretenda hacer negocio con todo lo que toca no puede gustarle ni a los votantes de derechas.

 

Vamos, digo yo…

JORDI SEVILLA DICE QUE DEJARÁ EL ESCAÑO

JORDI SEVILLA DICE QUE DEJARÁ EL ESCAÑO

Hace unos días, el economista y diputado socialista Jordi Sevilla, quien fuera miembro de la Comisión Ejecutiva Federal y ministro de administraciones públicas, anunció veladamente en su blog que dejará pronto su escaño, quizás en cuanto encuentre un trabajo que se lo permita, una vez ha dejado de ser “incompatible para muchas actividades privadas” transcurridos los dos años desde que fue “cesado como ministro”.

Las palabras de Sevilla no dejan lugar a la duda:

“…a partir del próximo lunes 6, dejo de ser incompatible para muchas actividades privadas al haber cumplido los dos años desde el día en que fui cesado de ministro. Claro, que siempre quedan las de diputado. Pero estas acaban en cuanto dejas de serlo, sin prolongarse más allá en el tiempo”.

No es que políticamente el PSOE deba preocuparse por la marcha de Jordi Sevilla, de no ser porque, unida a la casi anunciada de Pedro Solbes su mentor, pues trabajó para él como jefe de gabinete en dos ministerios diferentes, primero Agricultura y luego Economía y Hacienda–, sirve para comprender que ya ha comenzado la habitual escapada que suele preludiar a los posteriores fracasos electorales, cuando quienes se percatan de lo que viene se resguardan de la derrota antes de que ésta llegue y, acaso, contribuyen desde sus nuevos puestos a la misma con sus críticas a la acción política de aquellos compañeros con los que un día compartieron responsabilidades…

LA SANIDAD DE MADRID MATA A UN BEBÉ SANO

Resulta espeluznante el caso de la muerte por negligencia médica reconocida del bebé de la anteriormente fallecida Dalilah Mimuni, quizás víctima de otra negligencia médica...

 

Y resulta espeluznante no sólo porque conturben tanto la muerte del pequeño Rayan –al que le administraron alimento por vena, en vez de por la “naricilla”, según ha explicado el gerente del hospital Gregorio Marañón– como el imaginable dolor que debe de sufrir el padre de la criatura y el resto de su familia, que también, sino porque estoy seguro de que la dirección del hospital se ha responsabilizado por lo ocurrido sólo porque los medios de comunicación estaban pendientes de la evolución de este bebé.

 

Y es que no tengo ninguna duda de que en casos similares que hayan podido suceder en los últimos años en la Sanidad de Madrid –tampoco tengo duda de que se habrá dado más de un caso– y en los que la prensa no haya estado pendiente, la respuesta de los médicos a las familias afectadas sería de este tipo: “Su pequeño no ha sido capaz de salir adelante, algo común en los niños prematuros. Lo lamentamos, pero así es la vida”.

 

Esta vez no ha sido el caso, porque el hospital daba cuenta a la prensa cada semana del estado del bebé y no hubiese resultado creíble responder “murió anteayer, de forma natural” cuando los periodistas hubieran preguntado hoy lunes, como cada semana, por la evolución de Rayan, a quien pretendían fotografiar en cuanto fuera posible.

 

Desde luego, la aparente explicación de la causa de la muerte, que ofrece El País, pone los pelos de punta a cualquiera obligado a internar a un familiar en el Gregorio Marañón:

 

“La enfermera que cometió el error procedía de otro departamento y era el primer día que trabajaba en la UCI infantil del centro, según han revelado fuentes hospitalarias a EL PAÍS. La destinaron a la unidad para que fuera aprendiendo. Un auxiliar la supervisaba, pero se ausentó y en esos momentos fue cuando la enfermera habría confundido la vía de administración de la alimentación”.

 

La explicación sobre los motivos de que un responsable (“la destinaron…”, ¿quién?) pueda ordenar que otro se dedique a experimentar sus conocimientos (queda claro que escasos) en una Unidad de Cuidados Intensivos no está, todavía, clara:

 

“Fuentes del hospital ya han denunciado que la negligencia es consecuencia de la falta de personal y planificación del centro. Añaden además que no se puede asignar a personal sin experiencia a hacer prácticas en un área tan crucial como la UCI”.

 

Sólo espero, por supuesto, que quienes ahora hablan de “falta de personal y planificación del centro” puedan aportarnos los escritos con sus denuncias internas al respecto, porque aún sería peor que actuaciones de este tipo se sucedan en nuestros hospitales sin que quienes realizaron el juramento hipocrático se hayan quejado, como es su obligación.

 

Si a la Sanidad madrileña le faltaba algo para que sus potenciales usuarios dejaran de confiar en ella, este “terrorífico” asunto es la gota que colma el vaso...

POSDATA SOBRE LA SANIDAD MADRILEÑA: En lo que suena a “terrorífica” profecía y en realidad sólo es conocimiento de la situación, el secretario general del PSM, Tomás Gómez, hablaba sobre el “caos” de la Sanidad madrileña la mañana en que el pequeño Rayan padecía dicho caos… Actualizo el post con el vídeo con sus palabras.

POSDATA SOBRE EL CÓDIGO PENAL (art. 142, literal):

 

“1. El que por imprudencia grave causare la muerte de otro, será castigado, como reo de homicidio imprudente, con la pena de prisión de uno a cuatro años.

 

2. Cuando el homicidio imprudente sea cometido utilizando un vehículo a motor, un ciclomotor o un arma de fuego, se impondrá asimismo, y respectivamente, la pena de privación del derecho a conducir vehículos a motor y ciclomotores o la privación del derecho a la tenencia y porte de armas, de uno a seis años.

 

3. Cuando el homicidio fuere cometido por imprudencia profesional se impondrá además la pena de inhabilitación especial para el ejercicio de la profesión, oficio o cargo por un período de tres a seis años”.

UN FALSO “KAMASUTRA EDUCATIVO”

UN FALSO “KAMASUTRA EDUCATIVO”

Trataré de tocar el asunto con mucho tacto –no sea que se me enfaden en casa– y cierto animus iocandi, pero no salgo de mi asombro al leer que el Partido Popular reclama la destitución de la consejera de Educación de Castilla-La Mancha, María Ángeles García, porque ésta repartió a alumnos de diez años de un colegio de Guadalajara un libro titulado Lanza en astillero en donde, además de algunas otras cosas, se narra el supuesto encuentro sexual de don Quijote con Maritornes.

 

La obra, que sin duda debe de ser simpática –no en vano hay quien en el PP la llama “kamasutra educativo” y dice que tiene un “alto contenido erótico, lo cual, de ser cierto, que no lo es, sería estupendo–, ha sido considerada por el secretario del grupo popular en las Cortes castellano-manchegas y presidente del PP de Albacete, de nombre Antonio Marcial Marín Hellín, comouna vergüenza y un escándalo”.

 

Yo, que siempre he creído que la “vergüenza” y el “escándalo” no dependen del emisor, sino del receptor, no dudo de que el tal Marcial se sienta avergonzado, quizás porque tema que alguno de sus hijos tenga acceso a esa obra y, tras leerla, pueda preguntarle a su padre: “¿Estas cosas las hacéis mamá y tú?”.

 

No niego que el padre se vería en un aprieto, que lógicamente debería afrontar, pero yo creo que para él sería aún más vergonzoso que su pareja le preguntara: “¿Por qué estas cosas no las hacemos tú y yo?”.

 

 

POSDATA 1: Quizás por pudor, no he querido ilustrar el post con la foto del tal Antonio Marcial, de quien dejo aquí su poco actualizado blog, pese a que, como en tantos otros casos, “la cara es el espejo del alma”.

 

POSDATA 2: Lanza en astillero es un proyecto colectivo, dirigido por Jesús Cuadrado, con motivo del IV centenario del Quijote y con financiación de la Comunidad de Castilla La Mancha. Los dibujantes que participaron, ilustrando diferentes pasajes de la obra de Cervantes, fueron: Filipe Abranches, Pablo Auladell, Miguel Calatayud, Marta Cano, Denis Deprez, Lorenzo Díaz, Luis Durán, Anke Feuchtenberger, Antoni Garcés, Esther Gili, Jorge González, Raquel Jiménez, Andrés G. Leiva, Luis Manchado, Francisco Marchante, Max, Micharmut, Carlos Nine, Álvaro Ortiz, Miguel Ángel Ortiz, Pere Joan, Miguelanxo prado, Stefano Ricci, Karim Taylhardat y Fernando Vicente.

PÉREZ REVERTE Y EL PSEUDOANARQUISMO

PÉREZ REVERTE Y EL PSEUDOANARQUISMO

Arturo Pérez Reverte ha publicado recientemente un artículo titulado ESA GENTUZA que, dedicado a los actuales diputados en el Congreso, lo identifica como miembro de la secular reacción que entronca con la tradición pseudoanarquista que, casi siempre, acaba refugiada en las opciones más ultraderechistas.

 

De hecho, si profundiza en el mensaje, quizás aún esté a tiempo de ser el candidato de Rosa Díez para la alcaldía de Madrid, porque cumple el perfil…

 

Esto es lo que dice el escritor:

 

“Paso a menudo por la carrera de San Jerónimo, caminando por la acera opuesta a las Cortes, y a veces coincido con la salida de los diputados del Congreso. Hay coches oficiales con sus conductores y escoltas, periodistas dando los últimos canutazos junto a la verja, y un tropel de individuos de ambos sexos, encorbatados ellos y peripuestas ellas, saliendo del recinto con los aires que pueden ustedes imaginar. No identifico a casi ninguno, y apenas veo los telediarios; pero al pájaro se le conoce por la cagada. Van pavoneándose graves, importantes, seguros de su papel en los destinos de España, camino del coche o del restaurante donde seguirán trazando líneas maestras de la política nacional y periférica. No pocos salen arrogantes y sobrados como estrellas de la tele, con trajes a medida, zapatos caros y maneras afectadas de nuevos ricos. Oportunistas advenedizos que cada mañana se miran al espejo para comprobar que están despiertos y celebrar su buena suerte. Diputados, nada menos. Sin tener, algunos, el bachillerato. Ni haber trabajado en su vida. Desconociendo lo que es madrugar para fichar a las nueve de la mañana, o buscar curro fuera de la protección del partido político al que se afiliaron sabiamente desde jovencitos. Sin miedo a la cola del paro. Sin escrúpulos y sin vergüenza. Y en cada ocasión, cuando me cruzo con ese desfile insultante, con ese espectáculo de prepotencia absurda, experimento un intenso desagrado; un malestar íntimo, hecho de indignación y desprecio. No es un acto reflexivo, como digo. Sólo visceral. Desprovisto de razón. Un estallido de cólera interior. Las ganas de acercarme a cualquiera de ellos y ciscarme en su puta madre.

Sé que esto es excesivo. Que siempre hay justos en Sodoma. Gente honrada. Políticos decentes cuya existencia es necesaria. No digo que no. Pero hablo hoy de sentimientos, no de razones. De impulsos. Yo no elijo cómo me siento. Cómo me salta el automático. Algo debe de ocurrir, sin embargo, cuando a un ciudadano de 57 años y en uso correcto de sus facultades mentales, con la vida resuelta, cultura adecuada, inteligencia media y conocimiento amplio y razonable del mundo, se le sube la pólvora al campanario mientras asiste al desfile de los diputados españoles saliendo de las Cortes. Cuando la náusea y la cólera son tan intensas. Eso me preocupa, por supuesto. Sigo caminando carrera de San Jerónimo abajo, y me pregunto qué está pasando. Hasta qué punto los años, la vida que llevé en otro tiempo, los libros que he leído, el panorama actual, me hacen ver las cosas de modo tan siniestro. Tan agresivo y pesimista. Por qué creo ver sólo gentuza cuando los miro, pese a saber que entre ellos hay gente perfectamente honorable. Por qué, de admirar y respetar a quienes ocuparon esos mismos escaños hace veinte o treinta años, he pasado a despreciar de este modo a sus mediocres reyezuelos sucesores. Por qué unas cuantas docenas de analfabetos irresponsables y pagados de sí mismos, sin distinción de partido ni ideología, pueden amargarme en un instante, de este modo, la tarde, el día, el país y la vida.

Quizá porque los conozco, concluyo. No uno por uno, claro, sino a la tropa. La casta general. Los he visto durante años, aquí y afuera. Estuve en los bosques de cruces de madera, en los callejones sin salida a donde llevan sus irresponsabilidades, sus corruptelas, sus ambiciones. Su incultura atroz y su falta de escrúpulos. Conozco las consecuencias. Y sé cómo lo hacen ahora, adaptándose a su tiempo y su momento. Lo sabe cualquiera que se fije. Que lea y mire. Algún día, si tengo la cabeza lo bastante fría, les detallaré a ustedes cómo se lo montan. Cómo y dónde comen y a costa de quién. Cómo se reparten las dietas, los privilegios y los coches oficiales. Cómo organizan entre ellos, en comisiones y visitas institucionales que a nadie importan una mierda, descarados e inútiles viajes turísticos que pagan los contribuyentes. Cómo se han trajinado –ahí no hay discrepancias ideológicas– el privilegio de cobrar la máxima pensión pública de jubilación tras sólo 7 años en el escaño, frente a los 35 de trabajo honrado que necesita un ciudadano común. Cómo quienes llegan a ministros tendrán, al jubilarse, sólidas pensiones compatibles con cualquier trabajo público o privado, pensiones vitalicias cuando lleguen a la edad de jubilación forzosa, e indemnizaciones mensuales del 100% de su salario al cesar en el cargo, cobradas completas y sin hacer cola en ventanillas, desde el primer día.

De cualquier modo, por hoy es suficiente. Y se acaba la página. Tenía ganas de echar la pota, eso es todo. De desahogarme dándole a la tecla, y es lo que he hecho. Otro día seré más coherente. Más razonable y objetivo. Quizás. Ahora, por lo menos, mientras camino por la carrera de San Jerónimo, algunos sabrán lo que tengo en la cabeza cuando me cruzo con ellos”.

CON EL JUBILADO DE MORATALAZ

Al margen de unas ponencias interesantes, lo mejor de ayer fue la charla que mantuve durante la comida con Antoine, un compañero a quienes muchos conoceréis por sus canciones, entre las que traigo aquí la última de ellas, que contiene mensajes clarificadores:

 

“Sólo tengo una chaqueta y no la pienso cambiar”

 

“Al Partido Popular le diré tu-ru-rú, tú no me vas a engañar, yo sé quién eres tú”

 

“Otra vez la democracia me pregunta “¿Dónde vas?”, y sería una desgracia meter la marcha atrás”

 

En cuanto a la jornada en sí, algún compañero la cuenta mejor que yo.