AGUIRRE, FUERA DEL ATLETI
El Club Atlético de Madrid ha destituido a quien hasta ayer era su entrenador, Javier Aguirre, en lo que considero una correcta decisión, ya que, como sucedió en el caso de Bernd Schuster en el Real Madrid, el mexicano hacía tiempo que demostraba no tener ganas de manejar su equipo, lo cual implica imponerse a las actitudes poco profesionales de algunos componentes del mismo. Sin embargo, la dirección rojiblanca yerra al proceder a su relevo, ya que parece que, salvo sorpresa de última hora, el elegido para sustituir a Aguirre será Abel Resino, hasta la fecha entrenador del Castellón de 2ª División, sin experiencia en la elite más que por su etapa como futbolista —fue un portero de cierta calidad—.
Y es que, si quisiera hacer las cosas bien, el Atlético debería incorporar un entrenador capacitado para competir tanto en Liga como en la Champions, donde antes de un mes tendrá la opción de pasar a los cuartos de final en una eliminatoria frente al Oporto portugués. ¿Por qué los directivos no han preferido, entonces, fichar a algún técnico de mayor categoría de entre quienes están sin equipo, casos de Jabo Irureta o Víctor Fernández? ¿Sólo porque Abel es mucho más barato? ¿Influirá también que un entrenador modesto no se atreverá a exigir a final de temporada que le refuercen la plantilla? ¿Pero acaso es seguro que el próximo año Abel seguirá siendo el entrenador del Atleti?
Termino advirtiendo lo curioso que resulta que a Javier Aguirre lo destituyan justo al día siguiente de que se haya cerrado el mercado de invierno, cuando quien se incorpora a la dirección técnica no puede exigir nuevas incorporaciones a un equipo al que le falta, cuanto menos, un mediocentro ofensivo, un recambio para la defensa, un portero y un segundo punta que rivalice con la dupla Forlán-Agüero.
Y se acabó hablar de fútbol durante un tiempo…