Blogia
ME SABE MAL, el blog de @Franesco

Cosas que interesan

ALTURA DE MIRAS

ALTURA DE MIRAS

Muchos de los análisis que he leído sobre el resultado de las elecciones vascas y su posible traducción en un futuro Gobierno de Vitoria parecen no tener presente que lo que se vive en Euskadi es algo muy diferente a lo que conocemos en el resto de España.

 

Afortunadamente, quien sí sabe donde está es quien presidirá dicha Comunidad Autónoma, Patxi López, que esta mañana ha lanzado un aviso a los navegantes del PNV, que ya habían amenazado con complicar la de por sí difícil convivencia en el País Vasco:

 

“Les pediría un poco más de talante democrático. Todos los partidos queremos ser partidos de gobierno. Para eso existimos: para llevar adelante nuestros programas, pero también tenemos que saber estar en la oposición. Ahí es cuando se demuestra la grandeza, la altura de miras y el sentido de país de un partido político. Y si el PNV pasa a la oposición no pasa absolutamente nada, porque el PNV es un partido más. No es otra cosa. Y esto tienen que empezar a asumirlo, desde ya... Por lo tanto, no acepto ninguna amenaza... de otro partido, porque el país no es suyo y las cosas, con toda tranquilidad y normalidad, se pueden hacer de otra manera, y hacerlas mejor”.

 

Todos los españoles deben tener claro que Patxi López, apoyado por el PP en lo que necesite y al ritmo que estime conveniente, tiene cuatro años para tratar de desmontar un sistema, lo más parecido a un régimen, que para pervivir se ha servido de la existencia de las acciones terroristas de otros. Porque lo que sucede en el País Vasco nunca quedó tan bien expresado como con  aquella frase de Xavier Arzalluz, de la que no se atribuye su autoría, pero que sí reconoció haber pronunciado (“No es mía: cuando la usé lo hice refiriéndome a HB, no a ETA”): “Unos sacuden el árbol y otros recogemos las nueces”.

 

De este modo, si para no ofrecer una sensación de frentismo antinacionalista es necesario que el PSE-PSOE gobierne en solitario, gobernará en solitario; pero si se cree conveniente, por la estabilidad institucional o por compartir los riesgos —que en Euskadi significa que puedan matarte, no que puedas perder unas elecciones—, integrar en el Gobierno a algún miembro del PP o, mejor aún, a algún “independiente” que represente al PP, se hará según la coyuntura lo permita.

 

Porque es probable que como ha sucedido en Galicia, pero por motivos muy distintos —que los 100.000 abertzales que han votado por unas formaciones ilegalizadas acaben sumándose a una lista tenida por democrática—, este gobierno “constitucionalista” no pase de los cuatro años, un corto período en el que hay que intentar transformar al menos tres de los pilares que, quizás por este orden, han contribuido a eternizar la situación de excepcionalidad del País Vasco:

 

1. Ertzaintza

2. Euskal Telebista

3. Consejería de Educación

 

En un post previo hablaba de cómo iba a entrar en juego “la alta política” y la necesidad de que “los principales líderes”, y en especial Zapatero y Rajoy, supieran estar “a la altura de las circunstancias en un escenario complicado”, porque desalojar al PNV del gobierno vasco tendrá repercusiones en la estabilidad del gobierno español.

 

Así, será la altura de miras, suceda lo que suceda a nivel nacional —hipotético procesamiento de miembros del PP incluido—, la que permita que en Euskadi se haga lo que hay que hacer, porque ya estaría bien que el Gobierno socialista de España pudiera correr peligro por intentar solucionar tantas anomalías vascas.

 

Una altura de miras que exige la participación activa de la Jefatura del Estado.

LOS ABERTZALES, DECISIVOS

LOS ABERTZALES, DECISIVOS

Como manifiestan las encuestas y sondeos de intención de voto, el Gobierno que salga de las elecciones autonómicas en el País Vasco volverán a decidirlo los abertzales. Y a los abertzales de (supuesta) izquierda me refiero, quienes el próximo domingo optarán por quedarse en su casa, votarán nulo atendiendo la indicación de los dirigentes de los partidos ilegalizados por su connivencia con los terroristas, o apoyarán otras opciones que, sin ser la suya, cuenten a la hora del reparto de escaños.

 

Esto no es una sorpresa, porque ya sucede en la actual cámara vasca: el tripartido PNV-EA-EB, con sólo 32 escaños (menos que los 33 que suman PSOE y PP) más el puntual apoyo del escaño testimonial de Aralar, ha resistido la presente legislatura gracias a los 9 parlamentarios que obtuvo el PCTV merced al voto de 150.000 ciudadanos vascos.

 

Que nadie se equivoque: con la actual correlación de fuerzas Euskadi seguirá gobernado por el PNV si la (supuesta) izquierda abertzale quiere, mientras dejará de estarlo en cuanto la (supuesta) izquierda abertzale así lo decida, por motivos que convengan a sus intereses...

 

El diario El País, en su interpretación a la encuesta de Metroscopia, resume la situación:

 

“El veto del Tribunal Supremo a las listas D3M y Askatasuna por considerarlas al servicio de ETA abre una incógnita sobre cuál será la respuesta de este sector (los dirigentes abertzales han pedido testimoniar la protesta mediante el voto nulo)”.

 

La cuestión de fondo es que lo ilegalizado en Euskadi no son ni las ideas ni los votantes, sino los partidos que han formado parte, o lo pretendían, de ETA. ¿Cabe entonces que a última hora los dirigentes de dichos partidos ilegalizados reclamen, por indicación de la superioridad, que esos 150.000 votos que podrían estar a su disposición se desplacen, con su habitual disciplina militante, a otras formaciones? ¿A Aralar, por ejemplo? ¿Quizás a IU-EB? ¿Por qué no a EA? ¿E incluso al PNV?

 

De las conversaciones que en ese sentido puedan estar manteniéndose dependerá el futuro próximo del PNV; de la magnitud del atentado con que durante esta semana los terroristas nos recuerden su existencia —a quienes padecen sus acciones y a quienes las apoyan—, el futuro  de Euskadi...

¿ES XENÓFOBO EL MINISTRO DE TRABAJO?

¿ES XENÓFOBO EL MINISTRO DE TRABAJO?

El ministro de Trabajo e Inmigración, Celestino Corbacho, ha concedido una entrevista al diario El País que ha vuelto a resultar polémica, ya que uno de los primeros titulares escogidos por los periodistas para la edición digital, luego modificado para la edición en papel, atribuía al ministro la siguiente afirmación: El mercado laboral español no aguanta más inmigrantes”.

 

Para intentar analizar si el ministro Corbacho es o no xenófobo, veamos qué le preguntaron exactamente los redactores y qué respondió el entrevistado:

 

¿Aguanta el mercado laboral español más inmigrantes? 

El actual no aguanta más inmigrantes. El futuro, espero que sí. Si alguien cree que un país con una población activa de 23 millones y con 3,2 millones de parados puede absorber más inmigración... El mercado español aguanta lo que necesite y no tenga. Si la pregunta es si hace falta personal sanitario, a lo mejor la respuesta es sí; eso no tiene nada que ver con los tres millones de parados. Pero si me preguntan si se necesita personal para la construcción, las tareas domésticas o camareros, creo sinceramente que no.

  

Es decir, que Corbacho no dice que los inmigrantes no sean nunca necesarios para nuestro mercado laboral, sino que no lo son en el actual mercado laboral, porque éste, con más de tres millones de parados, no necesita trabajadores en algunos sectores, sean o no inmigrantes...

 

Ese intento por atribuir al ministro de Trabajo e Inmigración unas supuestas actitudes racistas no es nuevo. Hace meses sucedió lo mismo, cuando de otra entrevista suya se destacó la siguiente frase: No tiene sentido buscar albañiles en Rabat si los de aquí están en paro”. Entonces, Corbacho tuvo que explicarse: “Lo que yo he dicho es que mientras aquí tengamos albañiles magrebíes, ecuatorianos o españoles en el paro, no tiene sentido ir a buscar más albañiles a Rabat o a Quito”.

 

Lo cierto es que Corbacho no ha modificado su forma de pensar en torno a la inmigración, que nunca ha considerado un problema, sino un hecho —además, necesario—. Ello lo demuestra una entrevista concedida a El Periódico de Cataluña, va a hacer ahora un año, en su entonces condición de alcalde de Hospitalet de Llobregat:

 

—Mariano Rajoy ataca la política de inmigración. Usted tiene muchos inmigrantes en L’Hospitalet.

Tenemos un 22% de inmigración, y ha crecido mucho. Y nos ocupamos de ello: haciendo cumplir la ley a los comercios, contratando mediadores para los conflictos de barrio y escalera (tenemos ya 15) y reforzando la escuela. Y en los barrios donde hay más inmigración, en las últimas municipales subimos nosotros y bajó el PP.


—Rajoy pide que firmen un contrato.

Sólo se les debe exigir el contrato de trabajo y que cumplan la ley. Rajoy dejó 800.000 ilegales. Ahora están regularizados y cotizan a la Seguridad Social.

—¿Hay reacción contra los inmigrantes?

La gente sabe que la inmigración es irreversible. Y la necesitamos. Si mañana desaparecieran los inmigrantes, Catalunya tendría una crisis mayúscula. Pero hay que gobernar la inmigración.

—¿Cómo?

Haciendo cumplir la ley, exigiendo contratos de trabajo, mejorando los barrios, reforzando las escuelas y recurriendo a la mediación. No se debe criminalizar algo que es inevitable y necesario.

  

En definitiva, que quien pretenda criticar al ministro —y cualquiera es libre de hacerlo, por supuesto— que lo haga, pero sin necesidad de acusarle de xenófobo. Porque no lo es.

LAS FOTOS DE ZP CON LOS BANQUEROS

LAS FOTOS DE ZP CON LOS BANQUEROS

De todo lo que se ha dicho durante la semana sobre la reunión del presidente del Gobierno y los banqueros, sigo quedándome con la primera página del diario Público, que jugó con la contraposición de las imágenes de las dos últimas reuniones: en la primera, La Moncloa parecía un salón en el que unos amigos charlaban antes de que empezara el partido de fútbol televisado; en la segunda, todo apuntaba a que el presidente presidía un tribunal en el que otros se examinaban...

 

Lo que en realidad me habría gustado es verqué caras pusieron los banqueros cuando al entrar en el mismo despacho que la primera vez se encontraron con tan diferente escenario.

PARADOS, PERO NO QUIETOS

PARADOS, PERO NO QUIETOS

Leyendo los comentarios publicados en un blog que suelo seguir con cierto interés y cuyo autor se sumó ayer a la dramática cifra de parados que no deja de aumentar desde hace un año, he encontrado una joya: las reflexiones de quien dice llevar dos años y medio sin empleo y aparenta haber encontrado en su difícil situación (no) laboral una vía para comprender el mundo. El mundo del parado...

 

El autor de dicha maravilla, ULTIMOLUNES, ha hecho alguna interesante aportación en mi blog, pero no traigo aquí su escrito por ese motivo, sino porque lo que transmite como saludo a quien acaba de perder su trabajo puede servir a quien lo conserve —¿por cuánto tiempo?— y porque el propio texto demuestra que estar parado no significa estar quieto:

 

“Bienvenido a mi país, que será el tuyo desde ahora y hasta que consigas algo: se llama INEM, somos tres millones, pero enseguida seremos cuatro.

 

Yo llevo desde... en agosto hará tres años.


Prescindirás del cine, de comprar los libros que te gustan, los pedirás prestados, te sobrarán las horas, descubrirás cosas que no creías haber visto —pero sí las habías visto, sólo que no las habías mirado—.

 

Hay de todo: esta mañana en la oficina de mi barrio me ha encantado ver al fascista que se adorna con tatuajes y una bandera española en la muñeca tener que llamar “Don Cesar” a un ecuatoriano muy señor... Creo que era electricista. Ese “don” me ha sonado a música.

 

Te vas a hartar a escribir, en tu blog y en el de otros; pensarás cosas que hacer, pero pronto se te quitarán las ganas, antes de empezarlas. En realidad, aunque creas que controlas, estás aturdido.

 

Hay un cómic de Lauzier... se llama «la carrera de la rata»: el prota es un ejecutivo de publicidad que vive en el sin vivir de los ejecutas, negocios, traiciones, amantes, y el tipo cada diez viñetas se para y se dice “Estoy bien, tengo 50 años, estoy bien, controlo todo, mi casa, mi familia, mi curro, estoy bien...tengo 50 años y estoy bien”.

 

Verás que controlas poco, que el tiempo huye mejor que el Lute, y vendrá el día del primer contratiempo inesperado, nada grave, y verás, o mucho peor, creerás ver —porque los parados creen ver cosas, monstruos, y oyen voces— algo que sólo existe en el interior de tu coco, y le darás crédito sabiendo que es ficción.

 

Deberías introducir algún cambio brutal en tu vida cotidiana que tenga que ver con el dolor, con lo físico. No pienses en hacer gimnasia o Tai Chi... piensa en dejar de fumar, si fumas, no cenar tres días por semana, levantarte a las cinco de la mañana, algo que joda de verdad. No se trata de hacer economía, o mejorar tu aspecto físico. Se trata de introducir un nuevo dolor complementario.

 

Explicación: un dolor nuevo hace más tenue al otro, al verdadero, porque aunque te sientas feliz o intentes transmitirlo, el dolor se ha instalado y todo es más difuso, borroso y difuminado, te joderá mucho, pero mucho, empezar a ver las cosas como si fuesen menos concretas.

 

Sospecharás de todos, incluso de los que te resultaban inofensivos, anodinos o indiferentes. Puede que no veas monstruos ni oigas voces, pero sí descubrirás nuevos enemigos.

 

Estás al otro lado del espejo, y no eres Alicia.


Bienvenido. Ahora se trata de convencer a otros. Cosas que antes te preocupaban hasta la obsesión ahora te resbalan, y cosas que antes ni sentías ahora consiguen hacerte crecer la indignación, y por partida doble, porque te indignan y porque ves que nadie se indigna contigo.

 

Verás que el paro muerde más y peor a las mujeres. Si ya lo eras ahora serás más solidario y descubrirás lo mal que las tratamos. Y cuánto aguantan; nos aguantan.

 

El paro es la pobreza, es el olvido, es la disolución. Y cuesta pero tendrás que aprender a ser egoísta, insolidario y oportunista, al menos un poquito, para poder instalarte en la ficción de que eres un tipo duro y de que eres capaz de pisar a quien sea, aunque sepas y además sea muy evidente que eres un blando, un pardillo, y que estás donde estás porque te has dejado. En los dos sentidos: te has dejado manipular como el envoltorio de un chicle y te has dejado, te has abandonado, eras un “dejado” unos minutos antes de que te diesen aire.

 

Estás a la intemperie. Eso es real. La intemperie, los espacios abiertos son nuestro territorio, y no veas lo grandes y lo abiertos que son, no hay nada que los llene. El vacio es atractivo y absorbente.

 

Serás más consciente de la acción de la naturaleza. Con un poco de imaginación te sentirás un poco un “mano amarilla”. Eran los marginados de los aborígenes de lo que hoy son los Estados Unidos de América. Sin haber cometido un delito que mereciese la muerte, y al no haber cárceles, se les condenaba a vagar en el vacío, en las praderas, como asociales... Serás un asocial.

 

Verás por tanto, a la sociedad desde otro punto de vista. ¿Recuerdas todo lo que contaban en la Facultad del punto de vista? Pues prepárate porque ahora te va a costar acostumbrarte al nuevo.

 

Yo conozco el lugar desde el que nos miran los animales. Mírate con los ojos de tu perro, mira al otro lado de la calle pensando que eres una vaca, un gorrión, un bicho inofensivo de los que pueden mirar a los humanos sin esperar de ellos una reacción violenta y verás a los hombres ruidosos, agitados y muy tristes.

 

Mantén la dignidad de la distancia, NI SE TE OCURRA llamar a otros más de UNA SOLA VEZ. Que te llamen. Tú no llames.


Los parados no llaman, a los parados se les llama o se les olvida y si alguien te lo reprocha, que no llamas, déjaselo bien clarito, a los parados se les llama y a las embarazadas se les cede el asiento.

 

Bienvenido. Cambia de amigos, te vendrá bien a ti y les vendrá bien a ellos, o al menos dales vacaciones, mide su interés en función de su insistencia.

 

Cuídate mucho. Y no te preocupes: pronto seremos más que ellos, y se acerca el día en que empecemos a pensar que es legítimo quitarles lo que tienen. Porque, lo que tienen, lo tienen porque antes de tenerlo nos lo quitaron.

 

Ten muchísima paciencia con los de la oficina de empleo: son débiles, al borde la crispación, aunque una primera mirada te haga ver burros insensibles, es una coraza que se ponen, para blindarse, ponle imaginación y piensa en que trabajan en una leprosería y en que, es muy lógico, no quieren contagiarse.

 

Ten muchísima paciencia con todo, con todos, en todos los lugares. Explicación: A partir de ahora te sobrará tiempo, y pensarás mucho las cosas, verás que la gente dice y hace cosas sin pensar... Eso es porque están ocupados. No intentes abrirles los ojos de golpe. Puede dolerles. Se paciente al explicar lo obvio —es lo que más cuesta entender y asimilar—. Qué tiempos estos en los que hay que luchar por lo que es evidente.

 

Bienvenido, mi hermano. Cuídate mucho”.

 

POSDATA: Aunque he corregido el texto —errores de puntuación, falta de tildes, algún fallo sintáctico, erratas de menor importancia...—, espero haber conservado el sentido del original.

FELIPE, SOBRE OBAMA

FELIPE, SOBRE OBAMA

Felipe González publica hoy un artículo en El País titulado Y EN ESTO LLEGÓ OBAMA que analiza lo que, en su opinión, puede suponer para la política internacional el acceso de Barack Obama a la presidencia de Estados Unidos.

 

De entre lo que escribe el ex presidente del Gobierno de España, quiero destacar su siguiente reflexión:

 

La materialización de las expectativas generadas por el relevo presidencial en EE UU no depende sólo de Obama, sino también de la disposición que otros tengan para aprovechar este cambio de significación histórica, explorando nuevas formas y actitudes para la cooperación. Los márgenes de maniobra de Obama, y de todos nosotros, se ampliarán o estrecharán en función de lo que hagamos, no sólo de lo que haga su Administración. Por sus características, su elección es, en sí misma, un hecho histórico que a día de hoy no se habría producido en ninguno de los países democráticos que conozco. De los otros ni hablemos”.

 

Por el interés que pueda tener para los lectores de mi blog, transcribo completo dicho artículo:

 

“El futuro es imprevisible y en algunos casos, como el español, hasta el pasado lo es. Por eso es difícil hablar del futuro de la gestión Obama, aunque, sin duda, hay que moderar unas expectativas exageradas.

 

Por razones obvias, mis prioridades en política exterior coinciden con las que considero que son las de mi país. En España, potencia media, éstas se sitúan en la Unión Europea, América Latina y el Mediterráneo. Y de manera natural, también es prioridad la relación con Estados Unidos.

 

Hay bastante consenso sobre la grave situación por la que atraviesa el mundo, inmerso en la mayor crisis financiera y económica de la que se tenga recuerdo, con amenazas a la seguridad global tan evidentes como las del Oriente Próximo y Asia Central, el terrorismo internacional o la criminalidad organizada afectando a todas las regiones del planeta. Y parece perdida la previsibilidad de la poco añorada era de la política de bloques, porque conviene recordar que a la gerontocracia soviética de antaño no se le hubiera ocurrido cortar el gas a los europeos. Eran malvados previsibles.

 

En este marco global, al que acompañan las amenazas de cambio climático, irrumpe Obama. "Y en esto llegó Obama", como se decía en Cuba hace 50 años.

 

Estados Unidos es, y va a seguir siendo, la primera potencia del mundo, y como tal seguirá teniendo intereses y prioridades globales. Pero la dimensión y complejidad de las crisis que atravesamos hacen imposible que EE UU pueda afrontarlas en solitario. Esto marca el fin de un unilateralismo que ha agravado la situación. Así parece haberlo reconocido el nuevo presidente.

 

Sin embargo, a los que sienten satisfacción al comprobar que EE UU no puede seguir considerándose como un superpoder en solitario, y anuncian los albores de su decadencia, conviene advertirles que nosotros, europeos o latinoamericanos, tampoco podremos prescindir de Estados Unidos para afrontar los desafíos que tenemos por delante. La ecuación es simple: EE UU no puede solo; sin EE UU no podemos.

 

Al unilateralismo suele oponerse el multilateralismo, pero mejor haríamos en pensar en articulaciones regionales abiertas, como la Unión Europea o una América Latina coordinada, para que haya un sistema internacional de relaciones de poder y de cooperación más eficiente y compensado.

 

América Latina, aunque hay excepciones, debería definir prioridades e intereses comunes, asumiendo su variedad, en una nueva relación con Estados Unidos. Lo mismo esperaría de la Unión Europea, pero con más razón dado el grado de desarrollo de su integración económica y política.

 

No es difícil imaginar, si contribuimos a ello, una nueva relación entre estas dos regiones del mundo y el Estados Unidos presidido por Obama. Incluyo la posible triangulación de la relación atlántica: Estados Unidos, América Latina y la Unión Europea.

 

La condición de potencia global conduce a políticas de brocha gorda y los que no tenemos esa condición podemos afinar con el pincel. El trato con la potencia global es más razonable cuando los que no lo son tienen claras sus prioridades y analizan las convergencias y complementariedades, así como las contradicciones, con aquélla.

 

Europeos y latinoamericanos nos podemos pronunciar sobre cualquier problema, pero debemos reconocer que si se trata, por ejemplo, de Corea del Norte o de otra cuestión alejada de nuestras prioridades, la relevancia o el peso que tengamos en la solución será menor que la de China, por seguir con el ejemplo.

 

Tampoco hay que esperar a que sea EE UU quien decida o proponga la definición de sus intereses para reaccionar por nuestra parte. En Latinoamérica, el problema es más de ausencia de estrategia por parte de EE UU que de una estrategia equivocada. En Europa, después de los acuerdos estratégicos de 1995, poco o nada se ha implementado para contrastar nuestras prioridades como Unión con las de EE UU.

 

A diferencia de lo que ocurría hace 25 años, en que EE UU veía la relación de Europa con América Latina como inaceptable, ahora puede y debe tener una relación sur-atlántica mucho más sólida. También debe actualizar la nor-atlántica. Y habida cuenta de los intereses en juego, las identidades culturales y otras variables, se puede ir construyendo una relación triangular. Si se piensa en la realidad económica, en la significación para la lucha contra el cambio climático, e incluso en los intereses de seguridad frente al crimen organizado y al narcotráfico, pondríamos realmente en valor este conjunto.

 

Existen bases suficientes para avanzar en las relaciones entre estos conjuntos y hay que aprovecharlas, clarificando nuestras prioridades y contrastándolas con la Administración Obama. La materialización de las expectativas generadas por el relevo presidencial en EE UU no depende sólo de Obama, sino también de la disposición que otros tengan para aprovechar este cambio de significación histórica, explorando nuevas formas y actitudes para la cooperación.

 

Los márgenes de maniobra de Obama, y de todos nosotros, se ampliarán o estrecharán en función de lo que hagamos, no sólo de lo que haga su Administración. Por sus características, su elección es, en sí misma, un hecho histórico que a día de hoy no se habría producido en ninguno de los países democráticos que conozco. De los otros ni hablemos”.

SINVERGÜENZAS

SINVERGÜENZAS

Barack Obama ha expresado en público lo que tantos pensamos: qué poca vergüenza hay que tener para que los jerarcas de las empresas cotizadas en Wall Street, como otros muchos que en tantas partes se han lucrado durante las épocas de vacas gordas, quieran seguir haciéndolo en época de vacas flacas y, como en las anteriores ocasiones, a costa de los demás: conocer que los ejecutivos de los grandes bancos se reparten 14.250 millones en plena crisis subleva a cualquiera y el presidente estadounidense no ha sido una excepción.

 

Las palabras de Obama las entiende todo el mundo:

 

“Es el colmo de la irresponsabilidad, es una vergüenza”.

 

“Los ejecutivos tienen que entender que ya les llegará el momento de que vuelvan a hacer dinero, pero que éste no es ese momento, que ahora dependen de la generosidad del contribuyente, que a su vez está pasando por muchas dificultades”.

 

Ahora sólo falta que dicho malestar del dirigente democráticamente elegido de la máxima potencia mundial no quede en unas expresiones más o menos fuertes, sino que vayan seguidas de decisiones que impidan que dicha vergüenza siga vigente: hay que cambiar el modelo económico y ya no valen refundaciones del sistema que la práctica demuestra no se verificarán si ello depende de los que se benefician del estado actual de cosas.

 

Obama sabe que en el mundo somos más los que menos tenemos que los que más tienen. Y como los de siempre no van a tolerar perder lo que ya nos han robado, deberá imponerse.

ENAJENACIÓN Y NEGLIGENCIA

ENAJENACIÓN Y NEGLIGENCIA

La localidad almeriense de El Ejido vivió ayer un trágico suceso que quizás pueda malinterpretarse aunque, en realidad, sólo parece tener como culpables a unos trabajadores sanitarios concretos que hicieron una manifiesta e irresponsable dejación de funciones.

 

El caso comienza así: sobre las tres de la madrugada, el ciudadano malí de 25 años K. K. fue conducido por unos amigos hasta el Hospital de Poniente, debido a que se encontraba trastornado y presentaba un cuadro de enajenación que incluía múltiples alucinaciones. Quien lo atendió no concedió excesiva importancia a la enfermedad mental —transitoria o crónica— del joven, o debía tener mucha prisa, o simplemente se quitó el problema de encima... Sea como fuere, despachó al enfermo apenas dos horas después, en torno a las cinco de la mañana.

 

Qué cuadro clínico no estaría sufriendo el muchacho y qué floja debió ser la medicación que le suministraron —si es que le suministraron algo y no le extendieron una receta para que él mismo se dirigiese hacia la Farmacia de turno— que menos de cuatro horas después de haber recibido el alta médico sucedieron los siguientes acontecimientos: el malí se encontró en el denominado Camino de Pampanico con otros dos compatriotas, uno de los cuales conducía una bicicleta. Bicicleta que el joven K. K. reclamó para sí, quizás porque su mente le decía que, siendo suya, se la habían robado, o por cualquier otra explicación paranoica. Como no se la entregaron, cogió un palo y le asestó un golpe en la cabeza al otro muchacho, cuyas iniciales eran J. L. y que hasta entonces tenía 26 años... Allí murió, a causa de semejante impacto en su cabeza. Pero K. K. no se detuvo, porque lo suyo no era cuestión relacionada con la falta de trabajo, ni con su hipotética escasa integración en España... Tampoco en su caso servía la tópica —y casi siempre falsa— explicación acerca de los problemas que traen los inmigrantes, sino que todo era producto de su enfermedad... Así que continuó su camino y la emprendió a golpes con quienes, tras ver los hechos anteriores, le increpaban para que se detuviese. Como iba hecho una fiera, tuvo tiempo de arremeter contra varios vehículos y romper las lunas de al menos un camión y cinco coches... Pero siguió adelante, hasta llegar a una cooperativa agrícola, donde agredió a la encargada y al gerente, quien se salvó de una fractura craneal y acaso de la muerte, pero no de la fractura de uno de sus brazos, con el que se protegió la cabeza...

 

En resumen, que antes de que lo detuviese la Policía Nacional, K. K. mató a una persona e hirió a otras siete, las más de ellas de forma leve...

 

Y todo porque a nadie se le ocurrió, en el ejercicio de su responsabilidad, suministrarle al citado K. K. el suficiente neuroléptico, tipo Haloperidol o similares, que además de tranquilizarlo lo hubiese frenado, ingresarlo de urgencia y, acaso, derivarlo a un centro médico especializado para enfermos mentales, que sin duda es lo que era el tal K. K. en aquellos momentos.

 

Veremos en qué queda la investigación, si la hay, que puede haberla: no sólo porque ha habido un muerto, J. L., el citado compatriota malí de K. K. cuya familia apenas podrá hacer nada por esclarecer los hechos; sino porque alguno de los heridos querrá saber si él resultó herido por la negligencia del cuadro médico que dejó marchar de madrugada a una bomba andante en potencia.

 

P.D.: La imagen corresponde a la estructura química del Haloperidol