VUELVE SIMANCAS, AMIGOS Y AMIGAS
Apenas dos años después de su dimisión como secretario general del PSM-PSOE, Rafael Simancas vuelve a contar para la estrategia de los socialistas madrileños, cuya dirección lo ha incorporado como miembro del Comité Electoral que dirigirá una larguísima campaña electoral que culminará en mayo de 2011 y que extrañamente, pues aún no hay candidatos designados, parece que ha comenzado…
Una reincorporación del compañero Simancas que, tanto por el tiempo como por la forma de llevarse a cabo, supone un error gravísimo por parte del secretario general, Tomás Gómez. Un error que veremos cuánto le cuesta, no a Tomás en lo personal –lo cual no deja de ser una anécdota–, sino a nuestro proyecto político.
Porque pienso que todos los ex secretarios generales deberían tener voz en la estrategia de la Federación, aunque sólo sea para decir aquello que no les dio resultado –siempre que se deja de ser secretario general es porque las cosas no han salido bien, desde el Gobierno o desde la oposición–, y a cualquiera le habría parecido natural que Tomás Gómez le hubiera consultado a Rafa Simancas al inicio de su liderazgo orgánico... De hecho, lo lógico es que Tomás hubiera sabido entonces por Rafa quiénes eran los parlamentarios autonómicos en quienes, según su opinión –acertada o no–, se podía confiar una tarea política concreta, qué concejales brillaban en qué ámbitos o qué agrupaciones podían ser más o menos conflictivas tras los negativos resultados electorales que acababan de darse en mayo de 2007: porque Simancas debía tener una opinión bastante bien formada, pues muchos cargos los había designado él mismo…
¿Pero dos años después y tras dos derrotas consecutivas del PSM en Madrid, primero en las generales de marzo de 2008 y ahora en las europeas de 2009? ¿No tiene Tomás nadie a su lado que le diga que se traslada la impresión –y no parece una suposición, sino más bien un hecho– de que ha sido incapaz de implantar su nuevo liderazgo en dos años y por eso tiene que pedir ayuda a Simancas? ¿No percibe Tomás la maldad de un movimiento que aparenta culparle a él, entre otras cosas, de dos derrotas en las que su cuota de responsabilidad es reducida porque se juzgaban acciones políticas de alcance nacional?
Desde luego, yo no sé si alguien ha querido meterle un gol a Tomás Gómez o si él solo se lo ha metido en propia puerta, pero me temo que en la jugada hayan podido participar algunos de los que colaboraron para que el propio Simancas no fuera en mayo de 2003 presidente de Madrid, como sin duda entonces merecía…
Un Simancas de quien, por otro lado, tengo muy buena impresión personal; no política, por supuesto, pues el período junio 2003/junio 2007 es lo más nefasto que le ha sucedido al PSM en su historia –no puede haber nada más grave, salvo la hipotética disolución del partido, que haber tenido la oportunidad de gobernar Madrid y haber acabado dejando la Comunidad en manos de la derecha más rancia de España– y él tuvo la responsabilidad absoluta por no haber sabido ejercer su puesto como hubiera debido. A nadie extrañe, por tanto, que mientras la presidenta de Madrid se mofa de la crisis permanente en que parece vivir el socialismo haya quien crea que si tan importante se apuntaba Simancas para la estrategia del PSM ya le podían haber nombrado delegado del Gobierno cuando hubo ocasión, hace sólo mes y medio…
Un Rafa Simancas, por cierto, de quien algunos recordamos que fue quien impuso aquello del “amigos y amigas” con que muchos empiezan ahora sus discursos y que, por desgracia, ha hecho desaparecer al “compañeros…”.