Si no estoy equivocado —con esto de internet, cada día que pasa conecto la televisión más a salto de mata—, creo haber visto anunciado en RTVE que la presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, acudirá este miércoles al programa de debate político 59 segundos. Otra vez...
Desconozco cuál es el criterio informativo de los responsables del espacio —lo seguro es que la información que ofrece la web de la televisión pública es mala de solemnidad, porque ni siquiera explica quiénes son sus invitados, y para saberlo hay que acudir a un enlace de Youtube, en el que compruebo que estoy en lo cierto: Aguirre estará este miércoles en el programa—, pero parece chocante que, de nuevo, la presidenta Aguirre sea la invitada cuando no ha pasado ni medio año desde su última aparición (entonces, estelar).
Y es que no sé qué novedad puede ofrecer la presencia de Aguirre para el (actual) debate político. ¿Acaso se trata de contraponer el (falso) mensaje liberal de la presidenta con el que llevará el presidente Zapateroa la cumbre del próximo fin de semana?
Si se trata de eso, los guionistas del espacio se equivocan, porque el mensaje de Aguirre ya está muy visto.
A estas alturas todos sabemos que el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, y el presidente electo de los Estados unidos, Barack Obama, hablaron anoche por teléfono durante diez minutos, en lo que supone el (aún modesto) principio de un cambio en las relaciones institucionales entre los presidentes de ambos países que, sin duda, será beneficioso para España.
Dada la relevancia de la noticia, he leído las ediciones digitales de diarios de diferentes ciudades españoles, para ver cómo trataban la cuestión...
Para terminar con un poco de humor, incluyo la referencia de la información que publica la web de RTVE, donde más de uno/a —que debe anticipar que durante este mandato sí habrá viaje a la Casa Blanca, con el consabido prestigio para el/la periodista— debía dar anoche saltos de alegría, lo cual llevó al redactor de turno a convertir una conversación institucional, propia del momento, en una “charla” entre colegas: “Barack Obama charla por teléfono con Zapatero”.
La Iglesia española, por boca de su jerarca Antonio María Rouco Varela, se ha pronunciado acerca del referéndum celebrado en California en torno a la validez de los matrimonios entre personas del mismo sexo. El citado Rouco, a la sazón presidente de la Conferencia Episcopal, ha dicho que en nuestro país también "habría sido bueno" consultar a la poblaciónantes de que el parlamento aprobara nuestra vigente Ley.
La Iglesia, siempre tan poco democrática, sienta un precedente con estas afirmaciones, sobre todo porque somos muchos los que querríamos tener la oportunidad de votar algunas cuestiones que atañen a la Iglesia y su papel en España. Por ejemplo, se está retrasando el referéndum sobre el Estado Laico.
Tan disparatada es la propuesta que el ministro de Industria, Miguel Sebastián, ha declarado que la petición le parece “una barbaridad”.
Las compañías eléctricas argumentan que hay un déficit tarifario entre lo que cuesta generar la energía y lo que pagan los usuarios, cantidad que se va acumulando y que las compañías reflejan en sus balances como ingresos devengados y no percibidos. Aunque sea cierto, habría que explicarles a “las eléctricas” —unidas en un lobby denominado UNESA— la diferencia entre “consumidores” y “ciudadanos”. Porque todos los usuarios de la electricidad son ciudadanos con derecho a disfrutar de un bien de primera necesidad como la electricidad, puedan o no pagarlo. ¿O le cortarán en pleno invierno el suministro y, con ello, la calefacción eléctrica, a quien no pueda afrontar la subida?
Si “las eléctricas” no lo aceptan, habrá que pensar en renacionalizar —los momentos se prestan— unas compañías que se lucran con la comercialización de las fuentes de energía y cuyos directivos le deben todo lo que son a la maníaprivatizadora de Aznar. Aunque una premisa sería que el Gobierno se mostrara firme en la defensa de los intereses de quienes les han elegido, que no son las compañías, sino los ciudadanos.
No descartemos que eso no suceda, porque antecedentes tenemos: este año la tarifa subió un 3,3% en enero y otro 5,6% en julio, en una operación en la que también se pidió de inicio una cifra más elevada y luego se cerró en el 5,6%, acuerdo que trataron de venderlo como un triunfo del ministro: quizás en diciembre o enero le veamos celebrando que la luz sólo sube un 10%...
Para interpretar mejor la aparente polémica Ministerio-CNE, cabe señalar que la presidenta de la Comisión Nacional de la Energía es Maria Teresa Costa Campí, ex secretaria de Industria y Energía de la Generalitat de Cataluña y ex diputada socialista en el Congreso por el PSC. Esperemos que la disputa entre quienes ahora dirigen el ministerio y quien fuera nombrada para el cargo por el entonces ministro, José Montilla, no la acabemos pagando todos.
Desde Moncloa están trabajando ya en la relación que se espera mantenga nuestro Gobierno, y especialmente el presidente, con la próxima administración Obama —el hecho de que España presida la Unión Europea durante el primer semestre de 2010 ayudará a que la Casa Blanca reciba a Zapatero durante este mandato—.
“Con motivo de su extraordinaria victoria electoral, deseo expresarle mi más viva felicitación en nombre del Gobierno y del pueblo español.
Felicito también al pueblo americano por haber protagonizado de nuevo una espléndida jornada democrática. Los españoles participamos de su alegría por un triunfo basado en un mensaje de unidad, ilusión y solidaridad.
Es un triunfo que abre un camino de esperanza y de confianza para el mundo en momentos de dificultad e incertidumbre como los que vivimos.
Como Presidente del Gobierno de España, le transmito nuestro deseo de trabajar juntos en la búsqueda de oportunidades y soluciones para afrontar los retos que compartimos. Estoy convencido, como usted, de que el diálogo y la colaboración de los Gobiernos y las instituciones multilaterales constituyen la mejor manera de encontrar las respuestas que necesitamos.
Con mi más sincera enhorabuena,
José Luis Rodríguez Zapatero
Presidente del Gobierno de España”
Más allá de la relación institucional, sería importante que la relación personal entre ambos dirigentes —Obama vs Zapatero— fuera lo más estrecha posible, aunque de antemano debemos asumir que no dejará de ser una relación limitada, porque España le interesará a Obama en función de lo que le interese a Estados Unidos: nuestro papel en el mundo, pese a lo que se creía Aznar, es el que es.
¿Qué puede facilitar esa relación entre Zapatero y Obama? Ambos son de la misma generación y, curiosamente, nacieron un 4 de agosto (Zapatero en 1960, Obama en 1961), pero difícilmente hablarán de sus horóscopos; licenciados en Derecho, los dos dieron clases de constitucionalismo (más años el estadounidense), pero no podrán entenderse por ahí porque la Constitución española y la estadounidense no se parecerán en algo hasta que nosotros no enmendemos la nuestra; y ambos tienen dos hijas, aunque de edades que no facilitan la amistad (Malia Ann y Natasha, 10 y 7 años en el caso de Obama; Laura y Alba, de 15 y 13 años, en el caso de Zapatero).
Es por todo lo anterior que, si yo fuera presidente (¿recordamos aquel programa televisivo de Fernando García Tola?) trataría de sacarle partido a la cuestión del baloncesto, y no sólo porque eso parezca molestarle a la caverna —ha escrito Nacho Villa: “El PSOE no ha tardado en buscar los paralelismos entre el próximo presidente de los EEUU y el inquilino de La Moncloa. Ha llegado a tanto el esperpento del PSOE que incluso han llegado a decir –sin vergüenza– que los dos juegan al baloncesto”—.
En efecto, a Obama le encanta el baloncesto y no lo jugó nada mal de joven, según se observa en el vídeo. Su esposa Michelle, además, es hermana del entrenador de la Universidad Estatal de Oregón, lo que indica que hay tradición familiar. Y como Barack es de los que, para aliviar tensiones, salta a la cancha para hacer unos lanzamientos, y Zapatero también se ha prodigado, con peor resultado, en esa práctica —lo cual han aprovechado algunos para criticar a sus compañeros de pachanga—...
No podemos predecir lo que sucederá en las presidenciales USA, pero es seguro que si gana Barack Obama, como tantos esperamos, quienes vivimos esta época habremos presenciado uno de esos momentos que, este sí, en el futuro se considerará histórico.
¿Seremos la generación Obama? Esta noche, todos juntos, lo sabremos.
Como en la escena internacional no suelen suceder las cosas porque sí, el Gobierno español debe de estar analizando atentamente la (¿espontánea?) aparición en el aeropuerto de Barajasde Omar Osama Bin Laden, hijo del líder de Al Qaeda, y su petición de asilo político.
Qué curioso que coincidiendo con las elecciones estadounidenses, al joven saudí —que lleva desde hace años viviendo libremente en Egipto y que allí se ha casado con una británica que casi le dobla la edad y es su tercera esposa— se le haya ocurrido venirse a España, deben pensar los servicios de inteligencia, que darán su parecer acerca de las hipotéticas repercusiones que para nuestro país tendrá la decisión de aceptar o no esa petición de asilo político.
¿Cómo se tomaría el nuevo presidente norteamericano que España acogiera al hijo del que considera responsable de los atentados del 11-S? ¿Cómo se lo tomarían los yihadistas si España se niega a aceptar dicha solicitud? ¿Cómo afectará a la seguridad de las tropas españolas en el exterior, en uno y otro caso? ¿Qué pensará la opinión pública internacional,? ¿Y la española, que fue víctima del atentado del 11-M? ¿Qué interés tiene Arabia Saudí por la situación personal del personaje y cómo afectaría la decisión a tomar, si es que afecta en algo, a sus inversiones en nuestro país?
Cabe señalar que el Reino Unido ya denegó hace varios meses una petición similar de Omar Bin Osama Bin Muhammad Bin Awad Bin Laden —que así se llama el sujeto que ahora se declara como el “hijo pacifista” de Bin Laden—, petición que podía tener ciertos argumentos dado que su actual esposa es una ciudadana británica. ¿Pero qué relación tiene el tal Bin Laden (hijo) con nuestro país, más allá de que haya podido disfrutar, como su padre y algunos otros de sus familiares, de las bondades de Marbella?
Si el Gobierno me pidiera opinión —que no me la pide, claro, y por eso se la doy de antemano—, recomendaría no atender dicha petición de asilo (hay muchos otros solicitantes, y con necesidades más obvias, a quienes se les deniega) y montar al bueno de Omar en el primer avión rumbo Casablanca (Marruecos), que era adonde (curiosamente) se dirigía el avión que hizo escala en Madrid y del que bajó el “pacífico” joven. Aunque ese sería otro conflicto, claro, que quizás también es de lo que se trata...
ACTUALIZACIÓN (5-11-2008): El Ministerio del Interior ha denegado la petición de asilo al tal Omar Osama Bin Laden. Una decisión acertada.