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ME SABE MAL, el blog de @Franesco

CONTERTULIA QUE ALGO QUEDA

CONTERTULIA QUE ALGO QUEDA

Publica hoy El País un reportaje dedicado a los contertulios de los distintos programas televisivos o radiofónicos que, sin profundizar en quién es quién, trata de argumentar que el papel que juegan estos personajes es el de nuevos intelectuales de la sociedad de la información” que gracias a sus continuas apariciones se convierten “en personajes con los que el público se identifica”. Así, según uno de los citados, “la gente deja que los tertulianos piensen por ellos, es un poco lo que ocurría antes, que la gente se identificaba con el sermón del cura que más les gustaba”.

 

Aunque no me gustan los sermones —los pronuncien o no los curas—, ni que nadie piense por mí, es cierto que me identifico con algunos creadores de opinión a quienes admiro. Por ejemplo: Miguel Ángel Aguilar.

 

Sea como fuere, este reportaje me ha dado una idea: abrir en el blog una nueva sección, dedicada a los tertulianos profesionales, con la que trataré periódicamente de analizar de qué pie cojea cada cual...

SOLIDARIDAD MILITANTE

SOLIDARIDAD MILITANTE

Militantes del PSOE con habitual activismo en Facebook han iniciado una campaña de solidaridad con los/as compañeros/as que se encuentren en situación de desempleo, o bien cobren pensiones de escasa cuantía, para solicitar a la dirección del partido que reduzca o suspenda las cuotas de estas personas con objeto de que la falta de pago no les suponga la pérdida de militancia.

 

Me parece una causa tan justa que no sólo me sumo a ella, sino que considero que se debería llevar al próximo Comité Federal en forma de proposición, que además sirva para dar ejemplo a la sociedad de lo que significa en la práctica arrimar el hombro en las situaciones difíciles.

 

En todo caso, habría que darle una vuelta a la propuesta, porque el partido no debe renunciar a tener el presupuesto que se estime necesario para su actividad, así que deberíamos ser los militantes que sí podemos pagar —los militantes de base en una cuantía y quienes ocupen cargos por designación con otra superior, pero todos en algún grado— quienes sufraguemos el coste de esas cuotas que otros/as no puedan abonar.

 

Una posible redacción sería:

 

“El Comité Federal mandata a la Comisión Ejecutiva Federal a que desde este momento y hasta que otro Comité Federal considere que la coyuntura económica permite suspender la medida, los militantes que por encontrarse en acreditada situación de desempleo, o por percibir pensiones no contributivas, no puedan abonar sus cuotas con la regularidad exigida quedarán exentos de dicho abono sin perder sus derechos como militantes.

 

Las cantidades que el partido deje de recibir por dichos casos serán sufragadas por el resto de la militancia que sí abone sus cuotas, de forma proporcional a si se trata de militantes sin cargo público o militantes que perciben ingresos por haber sido designados para alguna responsabilidad, pública u orgánica, por el partido”.

 

Por supuesto, se admiten versiones que mejoren el texto: tu opinión cuenta.

ESTAMOS EN CAMPAÑA

Aunque lejos por motivos de residencia, me considero comprometido con una causa y me siento copartícipe de las actividades de mis compañeros que se encuentran en campaña: desde anoche, mucha gente en toda España, además de en Galicia y en el País Vasco, intentará dar lo mejor de sí mismo para que su esfuerzo se vea correspondido en las urnas.

 

Yo, a través de la red, ayudaré en la medida de mis posibilidades.

 

De momento, os convoco a la charla participativa que mantendrá desde Irún el candidato Patxi López. Ya podéis enviarle por Twitter vuestras preguntas, que él os responderá a través de su blog a partir de las seis de la tarde de hoy.

 

Además, os dejo el magnífico vídeo de tan importantísima campaña: "Sonidos de cambio".

MINISTROS CAMUFLADOS

MINISTROS CAMUFLADOS

El Centro de Investigaciones Sociológicas ha avanzado los datos de su Barómetro de enero, que, más allá de la polémica por las presuntas (y aparentemente inexistentes) filtraciones, destaca por deparar unos interesantes resultados en su tabulación por recuerdo de voto, sobre todo en lo que atañe a la relación entre las opiniones de quienes optaron por el PSOE en las pasadas elecciones y el conjunto de votantes.

 

Antes de pasar a las interpretaciones, hay que precisar que hasta tres ministros (Chacón, De la Vega y Rubalcaba) superan en valoración al presidente del Gobierno, algo nada extraño porque los demás líderes de los distintos partidos también son superados, quizás porque los encuestados son más críticos con quienes dirigen las formaciones.

 

Para facilitar la reflexión en torno a los datos, he pergeñado cuatro tablas:

 

1. Para los votantes del PSOE: Hay tres ministros “estrella” (De la Vega, Chacón y Rubalcaba) y dos claramente “estrelladas” (Álvarez y Corredor), además de varios ministros que se encuentran en la cola pese a haber disfrutado de protagonismo, o quizás por ello (Bermejo y los problemas de la Justicia; Cabrera y la asignatura de Educación para la Ciudadanía; y, lo que es más preocupante, los dos responsables del equipo económico: Sebastián y Solbes).

 

2. Para todos los votantes: Chacón supera con mucho al resto del gabinete en cuanto a su aprobación ciudadana. De hecho, con Álvarez, quien parece sentenciada por la opinión pública, abre una brecha de hasta dos puntos...

 

3. Diferencias entre los votantes del PSOE y el conjunto: El presidente arrasa, ya que suma 1,74 puntos más entre sus votantes, lo cual indica que sigue gozando de su apoyo. Esto es, lo más importante, porque casi nadie que ostente el poder lo pierde salvo que le abandonen los suyos: ¿que los votantes de otros partidos odian a Zapatero? Él seguirá al frente del Gobierno... Por contra, destaca el caso de Chacón, que apenas mejora en la visión que de ella tienen los votantes socialistas respecto de lo que piensa el conjunto de la ciudadanía: ello significa que se ha ganado el respeto de quien no la vota, algo que está muy bien en lo personal, aunque no sirve para ganar elecciones...

 

Quien sí debe agradecer lo que es a sus votantes es Fernández Bermejo, quien cuenta con el aprecio de los socialistas (¿por cuánto tiempo?); algo que también sucede con Solbes y Sebastián, lo cual indica la divergencia entre lo que opina el votante socialista y quien elige otras opciones respecto de la política económica del Gobierno...

 

En cuanto a la ministra Cabrera, ni fu ni fa: lo mismo ve en ella un socialista que cualquier otro paisano.

 

4. Conocimiento de los ministros por parte de sus votantes: En este punto me extenderé algo más, porque algo falla en la acción política del Gobierno cuando casi cinco años después de empezar a formar parte del mismo hay ministras como Elena Espinosa a quien no es capaz de valorar ni el 27% de los votantes socialistas (¡uno de cada cuatro!), o como Elena Salgado, a quien sólo puede valorar el 34% (¡uno de cada tres!)...

 

Aunque lo importante no es que te conozcan, sino por qué te conozcan, y además son de los más novatos en el cargo, el trío Corredor-Molina-Garmendia debiera preguntarse por qué sólo uno de cada cinco de sus votantes sabría decir a qué se dedican: espero que no se trate del intento por no significarse mucho de cara a poder regresar poco identificados el día en que dejen el cargo y regresen a sus actividades privadas. El caso de la ministra de Vivienda tiene, si cabe, más relevancia si consideramos que hay quien cree que pudiera ser la candidata socialista a la alcaldía de Madrid... Aunque imagino que, tras la lectura de los datos, esa opción está, en buena lógica, descartada.

 

Que la notoriedad no lo es todo lo demuestran dos ejemplos: Magdalena Álvarez, que siendo la séptima conocida por los votantes socialistas es la decimoctava y última en sus preferencias; y Pedro Solbes, tercero más conocido y que desciende diez puestos en valoración de su propio electorado.

 

El vicepresidente económico parece quemado, aunque un problema para el presidente Zapatero es que quien se señala como su hipotético sustituto, Miguel Sebastián, no es bien valorado (decimocuarto sobre dieciocho) por unos votantes suyos que, además, apenas sí lo conocen (uno de cada tres). Aunque quizás sea eso lo que motiva que su aportación personal (+1,35 respecto del conjunto del cuerpo electoral) sea importante: esperemos que en el futuro no se hable de él tanto como durante su incursión en la política madrileña...

¡VAYA CARAS!

¡VAYA CARAS!

Sobre la imagen que ofrecieron ayer los dirigentes del Partido Popular, tras la reunión de su Comité Ejecutivo Nacional en la que decidieron convertirse en un partido antisistema, sólo cabe decir, y no sólo por el rictus de los numerosos rostros descompuestos: ¡vaya caras!

AVERGONZADO POR BERMEJO

AVERGONZADO POR BERMEJO

Habrá quien afirme que tengo fijación con el todavía ministro Bermejo, porque además yo mismo empiezo a creer en que quizás sea cierto...

 

En todo caso, ¿alguien puede explicarse cómo se puede ser tan obtuso de coincidir en una cacería con el juez que acaba de abrir una causa que se apunta políticamente trascendente contra algunos responsables del principal partido de la oposición? ¿Pero acaso a Mariano Fernández Bermejo le da lo mismo lo que opine la opinión pública?

 

Incluso en el caso de que el ministro y el juez estrella sólo hubieran coincidido por casualidad en dicha cacería, y no lo parece, Fernández Bermejo debería haberse ausentado ipso facto para proceder a remitir un comunicado desde la sede ministerial que precisase que nada le unía al juez Garzón, y menos en este momento: porque Garzón instruye una causa (la denominada operación Gürtel) donde los delitos son notorios, pero eso no tiene nada que ver con que el ministro de Justicia pueda permitirse darle armas al Partido Popular, como sin duda ha hecho, y a otros que están en plena batalla electoral.

 

No descartemos, por cierto, que Garzón haya podido forzar dicho encuentro con el ministro para facilitar su recusación en la citada causa contra dirigentes del PP, ya que el juez no es idiota y sabría que dicho encuentro perjudicaría su instrucción...

 

Además, y aunque algunos podrán considerarlo demagógico, resulta bochornoso enterarse de que, en un país que cada día acumula más parados, Bermejo sale de cacería a sólo diez días de la anunciada huelga de jueces, en vez de pasar todo el fin de semana trabajando con sus asesores para evitar dicha huelga, que estoy convencido es lo que hizo el presidente del Gobierno respecto de su intervención de ayer en el Congreso de los Diputados.

 

No sé qué podrán tratar de argumentar quienes representan al PSOE en diversas instituciones, que deberán soportar el embate de unos rivales que respiran al saber que tienen algo a lo que agarrarse. Yo, que no tengo cargo alguno, no perderé ni un minuto en defender a un ministro cuya actuación no tiene defensa posible.

 

De hecho, si Mariano Fernández Bermejo conserva algo de ética socialista, lo cual imagino que es posible, pondrá su cargo a disposición del presidente. Pero inmediatamente.

¡SE SIENTEN, COÑO!

¡SE SIENTEN, COÑO!

Radiotelevisión Española se ha apuntado esta noche un tanto con su programación especial dedicada a los sucesos del 23 de febrero de 1981, aquel día en que el teniente coronel Tejero irrumpió en el hemiciclo del Congreso de los Diputados e intentó subvertir el orden constitucional.

 

RTVE ha cumplido así con su función de servicio público. De inicio, por la emisión de la primera parte de la miniserie “23-F, el día más difícil del Rey”, que considero de gran calidad; pero, sobre todo, por el posterior encadenamiento de dos documentales de sumo interés: “18 horas de tensión”, que se emitió en Informe Semanal sólo cinco días después del intento de golpe de Estado y narra a la perfección lo ocurrido, y “Aquel 23-F”, grabado hace tres años y que ofrece la visión de los periodistas que cubrieron aquellos momentos, transcurridos veinticinco años.

 

Son tantas las cosas a destacar de estas casi cuatro de programación que sólo recordaré las que entiendo verdaderamente trascendentes:

 

En lo que atañe a la miniserie, la conversación entre el general Sabino Fernández Campo (Emilio Gutiérrez Caba), jefe de la Casa del Rey, y el militar al mando de la División Acorazada Brunete, general José Juste Fernández (Jesus Ferrer), quien le preguntaba por la presencia en la Zarzuela del general Alfonso Armada (Juan Luis Galiardo), amigo del Rey y aparente inductor de la asonada: “Ni está, ni se le espera”; y la no menos importante para la historia entre el propio Rey y su entonces amigo, a quien Juan Carlos (LLuís Homar) le dice, por consejo de Sabino: “Es mejor que no vengas. Serás más útil en tu puesto en el Cuartel General”.

 

En cuanto a los documentales, del primero me quedo con tres situaciones: la explicación de uno de los funcionarios del Congreso, que afirmaba haber creído que los asaltantes eran “terroristas disfrazados de guardias civiles” (en efecto, aquellos guardias civiles eran terroristas, pues durante horas atemorizaron a la población española); la argumentación de Felipe González: “Nuestra democracia, que no tenía símbolo ni fecha, ya tiene un símbolo y una fecha: el 23 de febrero”; y la siempre inexplicable de Manuel Fraga, quien pese a decir que no compartía los objetivos políticos del golpe, felicitaba a los asaltantes por su exitoso despliegue técnico, que en su opinión había sido digno de lo escrito por Curzio Malaparte...

 

Del segundo, el mero hecho de escuchar a Iñaki Gabilondo, Pedro Erquicia o Fernando Castedo, entre otros, que aquella noche dieron lo mejor de sí mismos y que, con su actuación, provocaron en mí (un niño que pronto cumpliría 8 años) el nacimiento de mi vocación periodística.

 

Como resumen, traigo aquí la frase pronunciada por el Rey en torno  a la una y cuarto de la madrugada del día 24 de febrero, cuando se dirigió a la nación: La Corona, símbolo de la permanencia y unidad de la Patria, no puede tolerar en forma alguna acciones o actitudes de personas que pretendan interrumpir por la fuerza el proceso democrático que la Constitución votada por el pueblo español determinó en su día a través de referéndum”.

 

En definitiva, ha sido una noche tan instructiva (¿pudiera ser obligatorio el visionado en la asignatura de Educación para la Ciudadanía?) que no dudo de que a alguno le haya provocado una úlcera de estómago.

 

De hecho, espero no perderme lo que, desde esta misma mañana, dirán y escribirán sobre esta programación especial de RTVE los reaccionarios que cada día parecen levantarse con ganas de que alguien dé, en su nombre, un golpe de Estado...

DE LOCOS: AEROPUERTO ADOLFO SUÁREZ...

DE LOCOS: AEROPUERTO ADOLFO SUÁREZ...

Leo con incredulidad la pretensión del PP de que el aeropuerto de Barajas modifique su histórico nombre para convertirse en el Aeropuerto Internacional Adolfo Suárez, máxime porque todo parece indicar que el PSOE se suma a la estrambótica propuesta.

 

¿No merece Suárez, por su protagonismo en la transición a la democracia, que cualquier infraestructura, civil o social, lleve su nombre? Por supuesto que sí, pero no a costa de modificar el nombre con el que medio mundo conoce al principal aeropuerto de nuestro país.

 

Un cambio de nombre que, más allá del daño que provoque en las economías de medio mundo por la enormidad que costará proceder al cambio de nomenclatura de los folletos, carteles, contratos, etc., de cada aeropuerto del planeta, no servirá para que en el imaginario colectivo cale el nombre del ex presidente del Gobierno asociado al aeropuerto madrileño...

 

Porque nadie debe olvidar que cuando los políticos se dedican al politiqueo en vez de a la política, suceden cosas como que la plaza Elíptica se llame plaza de Fernández Ladreda.