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ME SABE MAL, el blog de @Franesco

ESTILO BLOGUERO

ESTILO BLOGUERO

Si algo sorprende en este mundillo bloguero es el estilo incendiario de algunas bitácoras y, más aún, de algunos comentaristas de las mismas. Se trate de un blog de análisis político o social, o que hable de las canciones o libros que gustan a quien lo escribe, o sea un híbrido entre unos y otros, proliferan aquellos donde se leen cosas que difícilmente se dirían en persona, por el riesgo de que alguien nos pusiera en nuestro sitio, incluso de forma violenta.

 

Este comportamiento viola lo que solía ser norma en nuestras sociedades, en las que resultaba más fácil cometer una torpeza mediante el uso de la palabra hablada —que, por tanto, se perdonaba más— que con la escrita, pues se entendía que, mientras el dicente podía emitir un mensaje en estado de ofuscación, un texto escrito había sido pensado, redactado, leído, corregido y, finalmente, publicado.

 

Desde luego, no parece ser el caso de algunos blogs, y aún menos de muchos comentarios, quizás debido a una cuestión de estilo. De estilo bloguero...

 

En ese sentido, hace ya más de dos siglos y medio escribía el naturalista Georges-Louis Leclerc, Conde de Buffon, aquello que tanto se ha repetido luego como cita: “El estilo es el hombre mismo” (“Le style est l’homme même”). Cabe señalar que Buffon no se refería al estilo del hombre —del ser humano, se entiende— a la hora de vestir, sentarse a la mesa o coger los cubiertos, sino al estilo de sus escritos. Porque sus palabras formaban parte del Discurso sobre el estilo (“Discours sur le style”) que leyó en su acto de ingreso en la Academia francesa, en 1753.

 

Así, el aristócrata francés afirmaba que los discursos escritos debían contener mensajes meditados, ordenados y bien enlazados, salvo que se pretendiera ofrecer un estilo “difuso, cobarde y arrastrado” (“le style sera diffus, lâche et traînant”). Y es que, según explicaba, había una gran diferencia entre la palabra hablada y la escrita: “Esa es la razón por la cual, quienes escriben como hablan, a pesar de hablar bien, escriben mal” (“C’est par cette raison que ceux qui écrivent comme ils parlent, quoiqu’ils parlent très bien, écrivent mal”).

 

Ha pasado tiempo desde entonces, bastantes guerras y alguna revolución que otra, pero el razonamiento de Buffon no ha perdido vigencia. Por eso en ME SABE MAL y, sobre todo, en mis comentarios en los blogs que leo, trato de seguirlo, aunque no siempre resulte fácil dadas las cosas que se leen...

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6 comentarios

Franesco -

ÁLEX: Seguro que lo entiendes, porque lo importante, más que la forma, es el fondo. Y a todos nos ha pasado que nos entren en nuestros blogs comentaristas cuyas expresiones son altamente "incendiarias". Yo sólo afirmo que no es lo mismo faltar de palabra que faltar por escrito, y que parece que hay quien no se da cuenta.

Un saludo, amiga.

Alex -

Ser incendiario, insultar, faltar al respeto, faltar a la verdad, provocar, promover...
Creo que hoy he de consultar más de lo habitual la web de la RAE.
Porque o no le entiendo, o no tengo claros todos los términos. Y obviamente, cuando en otras ocasiones, me ha resultado usted meridianamente claro, ha de ser la segunda opción.
Y sí, me parece absurdo firmar como anónimo un comentario, y sí, se pierden las formas, y sí, carecemos de fondo, y sí, tenemos todos (unos más que otros) unos egos muy elevados.

Franesco -

RAÚL: Yo leo todo lo que puedo, incluso lo que no me gusta. Y también comento, incluso donde no me gusta lo que leo. No les daré el gusto a ninguno/a de que sus palabras, si son malévolas, queden sin respuesta. Lo que sí intentaré será que dicha respuesta esté siempre a la altura del listón que yo mismo me marco, en cada momento. No hay que dejarse llevar por lo que hacen los demás, sino seguir tu propio camino. Un abrazo...

SILVIA: Aciertas de pleno. El que utiliza la táctica del calamar al final se mancha, porque la tinta salpica a todos. Así que aquellos que piensan que sus ataques les salen gratis, o son muy jóvenes e inexpertos o no tienen ni idea de cómo funcionan las sociedades civilizadas. Los mismos que hoy jalean un ataque desaforado serán los que mañana dirán: "Yo leí que fulanito insultaba a menganito". Un beso...

CAROLUS: Es cierto que los blogs son el reflejo de lo que observamos en otras vías de comunicación y que los periodistas supuestamente profesionales no hacen honor a su nombre. Tan es así que muchos blogs informan mejor que muchos medios. Pero eso no es óbice para que cada uno de nosotros tratemos de hacer ciudadanía desde nuestras bitácoras. Y siempre será mejor criticar con bues estilo que con malo, porque a quien se juzga es a nosotros mismos. Tu comentario, por ejemplo, es muy atinado: y todo aquel que lo lea pinchará tu enlace para seguirte, porque lo merece. ¿Harían lo mismo si vinieras aquí a despotricar, como leo en algunos otros blogs que hacen comentaristas que parecen no tenerse ningún aprecio y que, incluso, firman como anónimos? Un saludo...

Carolus primus -

Lo de la bomba, sugerir con una imagen las mil palabras que te ahorras, es muy bueno. Pensar la relación que pueda tener con el artículo obliga a pensar... y a reflexionar.

El que te escribe es uno de esos aficionados blogueros que utiliza un estilo incenciario. Pero no es que me guste, comprendo el peligro que supone escribir como se habla. Eso va muy lejos del estilo periodístico: Responder a las clásicas 5 Ws, buscar 2 o 3 fuentes de referencia, economía de palabras, corrección ortográfica y respeto al lector, sobre todo mucho respeto a los posibles lectores.

Fue cuando leyendo la prensa nacional y escuchando determinadas emisoras de radio, observé que ninguna de las "reglas" que he indicado anteriormente se estaban cumpliendo. Además de fabricarse las noticias en las mesas de redacción, con un lenguaje chabacano y soez, se buscaba ofender al contrario. Fue entonces, como digo, que decidí hacer lo mismo en mi propio blog. Al fin y al cabo, uno que no es periodista tiene el mismo derecho a hablar y escribir sin necesidad de "carnet", dado que los que lo tienen se rebajan a utilizar mis mismos medios y recursos dialécticos. La cosa no ha cambiado mucho, ha ido a más.

Cuando ves que un comentarista "profesional", tiene tiempo suficiente para participar en varios programas de radio y de televisión, y que también escribe en diferentes medios dela prensa escrita, piensas que esos periodistas "superman" no deben tener tiempo suficiente para reflexionar y contrastar lo que dicen. Lo mismo hablan de un atentado, de las células madre, que de la peineta de la concursante de turno de Gran Hermano.

Por eso muchos nos tomamos la licencia de ejercer de lo que no somos, por simple deporte. Aunque nuestro amor propio nos obligue a buscar la información e intentar no ser incongruentes.

Imagina qué es lo que hacen los blogueros que se creen llamados a ejercer una labor "divina" y de defensa de valores patrios.

Supongo que cuando los medios de comunicación recuperen la cordura (los periodistas, no los empresarios), y se busque informar, ayudar a la meditación y selección de informaciones y no se busque a toda costa la "portada" y la "exclusiva", entonces quedará dignificada la profesión periodística.

Los bloggers seguiremos prostituyendo el lenguaje hasta que encontremos medios donde el gusto por la lectura supere al disgusto de la escritura. Entonces disfrutaremos de esa lectura apasionadamente y no tendremos tiempo para perderlo en otras cosas.

Resumiendo, no lo veremos.

Silvia -

Raúl: No creas que no manchan su imagen. Quedan retratados e incluso quienes les jalean saben que no son de fiar: porque hoy critican a unos, pero mañana lo harán con los otros.

Franesco: Muy buena foto la de la bomba atómica. La has relacionado muy bien con el sentido del post. Muy bien elegida.

Un saludo, compañeros.

Raúl -

Te entiendo perfectamente amigo Franesco. Eres una persona a la que le gusta el debate, a la vez que la lectura, pero en esto de la blogosfera no todos lo entienden así. Para algunos es solo un medio de comunicación, y a falta de estilo,lo hacen a su modo.
Aunque te parezca mentira, lo logran. hay quienes tras el anonimato consiguen el proposito comunicativo que pretenden, llaman la atención, crean morbo y por lo tanto lectores eventuales, propagan sus amenazas y siembran en la red la opinión rastrera que quieren comunicar, pero sin manchar su imagen.
Lo mejor que se puede hacer es no leerlos.
Un abrazo.
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